THE ECONOMIST | ANSA y AFP
Cerca de cuatro quintos de Nueva Orleans estaban bajo agua ayer, el día después de que el huracán Katrina golpeara Louisiana, con vientos que llegaron a los 225 kilómetros por hora. Gran parte de la ciudad está bajo el nivel del mar y los diques —un antiguo sistema de canales y estaciones de bombeo diseñado para mantener a raya al agua— no pudo resistir la fuerza del Katrina. "La devastación es peor de lo que temíamos", afirmó Kathleen Blanco, la gobernadora de Louisiana. "Es abrumador".
Se estima que al menos 100 personas murieron en la zona de Biloxi y Gulfport, un condado de Mississippí. No hay cifras concluyentes de las víctimas fatales en Louisiana y Alabama, aunque las autoridades temen llegar a cientos, mientras en Nueva Orleans, bajo ley marcial, se dispuso la evacuación de miles de refugiados en el Superdomo y otros centros.
Katrina se degradó a tormenta tropical cuando penetraba en el interior del país, pero el Centro Nacional de Huracanes advirtió que seguía siendo peligroso a causa de sus fuertes vientos y lluvias torrenciales.
No hay un conteo de los muertos y heridos en Nueva Orleans pero se han conocido reportes de cuerpos flotando en las corrientes de los ríos, en un terrible avance de las cifras finales. Con muchos caminos bloqueados por las inundaciones y los árboles caídos, los rescatistas no pueden llegar a una gran cantidad de sobrevivientes en urgencia de comida, atención médica y agua no contaminada. Los muertos podrían llegar a ser cientos.
Más de un millón de personas estan sin electricidad y algunos advierten que podría necesitarse meses —ni días, ni semanas— antes que el servicio se restaure completamente. Con un promedio de temperaturas en setiembre en la humeda Nueva Orleans entre 23 y 30 grados, eso significa largos y calurosos días de penurias para los residentes alcanzados por el huracán.
Más preocupante es la tasa de enfermedades. Las corrientes de agua podrían estar contaminada con una mezcla tóxica de productos químicos industriales y aguas residuales. Los médicos temen que esto podría provocar un aumento de las enfermedades gastrointestinales de las que comúnmente se ven en los países más pobres. El agua es, además, un excelente caldo de cultivo para los mosquitos, particularmente en el clima cálido y húmedo de la costa del Golfo, lo que podría provocar la aparición de enfermedades vinculadas al mosquito como el virus del Nilo.
Una vez que las aguas se retiren, las aseguradoras esperan una lluvia de demandas. Las estimaciones de las pérdidas se estiman entre U$S 9.000 millones y U$S 26.000 millones. El cálculo más pesimista ubicaría al Katrina en el desastre natural más caro de la historia de Estados Unidos, superando los U$S 21.000 millones de los daños del huracán Andrew en 1992.
A las pérdidas de las aseguradoras habría que sumar el costo de las operaciones de rescate del gobierno, además de incontables pérdidas no cubiertas por los seguros, que deberán ser afrontadas por los privados y los contribuyentes.
El desastre tendrá otras consecuencias directas sobre todos los estadounidenses ya que en los próximos días provocará nuevos aumentos de los precios de la gasolina, que podría aproximarse a U$S 3 el galón (3,8 litros).
Panorama
Más de 100 personas murieron por el paso devastador del huracán Katrina, en Mississippi, Louisiana y Alabama. Se teme que las víctimas podrían llegar a ser cientos, mientras en Nueva Orleans, bajo ley marcial, se dispuso la evacuación de miles de refugiados en el Superdomo y otros centros.
La fuerza del temporal causó inundaciones y caída de edificios, con daños materiales estimados en U$S 26 mil millones en la región afectada, mientras que la gobernadora de Louisiana, Kathleen Blanco, admitió que las aguas avanzaron más de lo previsto.
Mientras la masa líquida siguió avanzando luego de que cedieran los diques en dos puntos, con lo cual se profundizó el deterioro en la ciudad del jazz, donde además es difícil obtener agua potable tras los daños sufridos en una planta de grandes dimensiones. Cadáveres flotan en las calles inundadas de la ciudad.
El gobernador de Mississippi, Haley Barbour, juzgó "atendible" las noticias según las cuales el huracán causó un centenar de muertos en este estado. Oficialmente se anunció que hubo 100 muertos en la ciudad de Biloxi, de los cuales una treintena en un complejo de apartamentos que se derrumbó .
La Casa Blanca informó que el presidente, George W. Bush, regresará hoy a Washington, dos días antes de lo previsto para el fin de sus vacaciones, para participar de las acciones destinadas a atender al impacto del fenómeno.
Continúan las operaciones de rescate en las ciudades costeras de Biloxi y Gulfort en Mississippi y Nueva Orleans, inundada en 80%, en Louisiana, además de localidades de Alabama donde más de un millón de personas continúan sin energía eléctrica.
Katrina, reducido a una tormenta tropical, continuaba su camino hacia el noroeste, con vientos que alcanzaban 100 kilómetros por hora.