ROMA | AGENCIAS Y SERVICIOS
En medio del dolor por la muerte de 272 personas, el temor ante los nuevos temblores y la escasa posibilidad de hallar más sobrevivientes, las bromas de Berlusconi a los que perdieron su hogar no cayeron bien ayer en la devastada L´Aquila.
En medio de la tragedia que afecta a Italia por el paso del devastador terremoto, las polémicas declaraciones del primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, volvieron a colocarse en el centro de la escena. En una entrevista con una corresponsal de televisión alemana Berlusconi dijo que los 28.000 damnificados deberían tomarse el alojamiento en las tiendas de campaña como "un fin de semana de camping". "Están bien aquí, reciben un magnífico apoyo y amabilidad por parte de nuestros equipos de salvamento. No les falta de nada, tienen medicamentos y alimentos, comida caliente…". "Por supuesto todo es absolutamente provisional y, por eso, hay que tomarlo como un fin de semana de camping", indicó el polémico ministro.
Sus dichos ya han llamado la atención en otras ocasiones, como cuando provocó un escándalo en Italia al definir al presidente estadounidense Barack Obama como "lindo, joven y bronceado" o como cuando en medio de una ola de crímenes sexuales comentó que la policía no daba a basto pues para evitar estos delitos "deberíamos tener tantos soldados como bellas mujeres". Más grave fue la situación cuando aludió en tono de broma a los vuelos de la muerte durante la última dictadura militar argentina. "Ese dictador argentino que se deshacía de sus opositores llevándolos en avión con una pelota, después abrían la puerta les daban la pelota y les decían: ´Es una linda jornada afuera, vayan un poco a jugar´", indicó.
En medio del enorme campamento de tiendas de campaña azules, instaladas por Protección Civil, la incertidumbre y el temor embarga a los sobrevivientes, que lejos están de tomar como un descanso su presente situación. Ayer, después de informar de que hay 28.000 personas sin casa en la región, Berlusconi se fue al centro histórico de L`Aquila para observar sobre el terreno las ruinas. "Esto es mucho más grave de lo que yo creía y va a costar más caro reconstruirlo de lo que mi ministro me había dicho", comento a Sergio Basti, el responsable nacional de Emergencias, que le guiaba en su visita. "No sé cuanto se tardará en que puedan regresar aquí los diez mil habitantes que viven en esta zona, pero en cualquier caso habrá que medirlo en años y no en días", señaló Basti. A lo largo de la ruta que conduce a L`Aquila se repite la misma escena: casas agrietadas, desprendimientos, derrumbes y familias instaladas en la hierba sobre colchones, frente a carpas y cocinas de campo.
Por si fuera poco los temblores no dan tregua y siguen amenazando la región y dificultando las tareas de rescate. Ayer, a las 18.22 de la tarde temblaron levemente las mesas en el patio de una casa de L`Aquila. Horas antes, mientras el primer ministro italiano visitaba el edificio la sede de la Guardia de Finanza se produjo otra sacudida. Toda la comitiva se detuvo durante unos 15 segundos y después emprendieron la marcha. Ese tipo de temblores dificulta las labores de rescate y generan pánico en los ya aterrorizados habitantes de la región. Pese a todo los bomberos continúan metiéndose en el interior de los edificios como en el estómago de una bestia gigantesca. Cuando la bestia ruge, los bomberos salen corriendo, retroceden los periodistas y los curiosos y en seguida vuelven a meterse los bomberos en el edificio.
Las esperanzas de rescatar sobrevivientes del violento sismo que dejó al menos 272 muertos disminuyen de hora en hora, pero las tareas de rescate se prolongarán hasta el domingo, anunció el ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, tras lo cual se iniciará la labor de reconstrucción que "no será ni fácil ni breve", dijo. Berlusconi se comprometió a garantizar la reconstrucción de la región devastada e inclusive lanzó la idea de que cada región de la península construya 100 ciudades modelos para quienes quedaron sin techo.
Las primeras víctimas comenzaron a ser enterradas ayer, antes de la ceremonia oficial del viernes. En medio de grandes muestras de dolor ayer fueron velados el futbolista Giuseppe Chiavaroli y Danilo Ciolli, un joven de 25 años que pereció bajo las ruinas de la Casa del Estudiante en L´Aquila.
La Cifra
272 Son las víctimas mortales del sismo, según los últimos datos. Aún hay una treintena de desaparecidos, además de mil heridos.
El Viernes Santo será día de luto
L´Aquila | El balance provisional de las víctimas del terremoto ocurrido en la madrugada del lunes se elevó a 272 fallecidos, entre ellos 16 niños, según los últimos datos divulgados ayer de noche por los carabineros de L`Aquila. Poco antes, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en una conferencia de prensa desde esta ciudad medieval devastada por el terremoto, señaló que había "100 heridos graves". "Temíamos 1.000 víctimas", añadió. Por su parte, el ministro para las Relaciones con el Parlamento, Elio Vito, aseguró que el número de desaparecidos era de 11 y que los heridos eran 1.179.
Berlusconi también declaró que el sismo dejó 28.000 damnificados, y no 17.000 como se había indicado anteriormente. Las personas que perdieron su hogar están instalados en cerca de 3.000 carpas, repartidas en 31 campamentos. Berlusconi confirmó que los funerales previstos el Viernes Santo serán oficiados por el obispo de L`Aquila, monseñor Giuseppe Molinari, quien se salvó milagrosamente del derrumbe de la sede histórica del arzobispado, y presididos por el Secretario de Estado cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano. El ministro dijo también que el Viernes Santo será declarado día de luto nacional en Italia. AFP