Roma - EFE
Los italianos acuden a votar el 9 y 10 de abril en unas elecciones en las que el ex presidente de la Comisión Europea y líder del centro-izquierda, Romano Prodi, disputa la presidencia del gobierno a su actual inquilino, Silvio Berlusconi, a quien los sondeos dan como perdedor.
Prodi, de 66 años, y Berlusconi, de 69, se enfrentan por segunda vez, 10 años después de las elecciones generales de 1996, que ganó "Il Professore", como es conocido el líder de la coalición de centro-izquierda "La Unión".
Aquel gobierno de centro-izquierda duró dos años y Prodi fue sustituido por su aliado el ex comunista Massimo D`Alema, la primera vez en la historia de Italia que los herederos del viejo Partido Comunista llegaban al poder.
En las siguientes elecciones, de 2001, Berlusconi logró ganar por mayoría absoluta y mandar a la oposición al centro-izquierda que en ese momento lideraba Francesco Rutelli, líder de la Margherita, grupo que forma parte de "La Unión".
En estos años "Il cavaliere", como se conoce a Berlusconi, siempre se jactó de que su gobierno es el único que ha agotado la legislatura de cinco años, en un país donde en el último medio siglo ha habido más de 50 ejecutivos.
"Il professore" pasó estos años en Bruselas, pero una vez concluido su mandato como presidente de la Comisión Europea, el veterano democristiano volvió como el único líder capaz de aglutinar a los partidos de centro de izquierda, fuertemente divididos.
Y eso que no tiene partido propio, talón de Aquiles que ha aprovechado Berlusconi para asegurar que nunca podrá poner en marcha su programa de Gobierno y que es "un tonto útil" que presta la cara a los comunistas, "los que verdaderamente mandan" en la coalición y que en un momento dado "se desharán" de él.
En el último cara a cara televisivo que mantuvieron lunes, Berlusconi aprovechó para subrayar que de "la Unión forman parte, además de los ex comunistas, socialistas, comunistas ortodoxos, verdes, grupos antiglobalización, radicales y personajes como el transexual Vladimir Luxuria.
Ello le dio pie para ironizar y afirmar que cómo podrá gobernar con Luxuria que defiende el consumo de drogas, con el radical Marco Pannella que vocea "Vaticano Talibano" y la radical Emma Bonino que pide "abajo el Concordato". Un mezcla "explosiva", según Berlusconi que impedirá gobernar el país.
Prodi, que no ha perdido la calma, asegura que su coalición es sólida, firme y seria y puso el énfasis en la lucha sin cuartel contra la evasión fiscal, que alcanza los 200.000 millones de euros y en la regeneración económica y moral del país.
La economía está estancada y el crecimiento es cero.
El Gobierno revisó a la baja sus expectativas de crecimiento del PIB en 2006, bajando del 1,5 al 1,3%. Para este año el déficit está estimado en un 3,8%.
Prodi anunció una reforma de la justicia, para hacerla más ágil y reducir el exorbitante número de procesos pendientes, nueve millones entre civiles y penales.
Berlusconi, por su parte, echa la culpa de la situación económica a la "herencia" dejada por "los comunistas" (los gobiernos de Prodi y D`Alema) y al aumento de los precios debido a la precipitada entrada del euro.
Vendedor de optimismo, asegura que el país va bien y que el despegue se producirá en esta próxima legislatura.
Ha prometido beneficios para las familias, los jóvenes, los ancianos y el desarrollo del sur, todo en aras de "una nueva Italia", que es en lo que "sueña", según dijo.
Para estar con los tiempos, ha prometido que en su eventual nuevo gobierno habrá ocho ministras y una vicepresidenta.
Berlusconi -que acude a las urnas junto a sus tradicionales aliados la derechista Alianza Nacional, la Liga Norte, de tintes racistas y secesionista, y el democristiano UDC- ha pedido el voto basándose en tres puntos, todos económicos.
Son la abolición del impuesto que grava la primera vivienda, mantener la abolición del impuesto de sucesión y donaciones (que Prodi pretende introducir de nuevo) y mantener la tasa de los bonos del Tesoro en la mitad que anuncia la izquierda.
A las urnas están convocados 50 millones de italianos, que elegirán el nuevo Parlamento por el sistema proporcional y lista cerradas, impuesto de nuevo por Berlusconi tras lograr la abolición del sistema mayoritario.
El nuevo sistema castiga a los pequeños partidos, que son mayoría en el centro izquierda, y beneficia a los más votados.
Así puede darse el caso que aunque el centro izquierda domine la Cámara de Diputados, el centro derecha tenga mayoría en el Senado.
Cifra
Los últimos sondeos dan una ventaja a "La Unión" de Prodi de entre 3,5 y 5 puntos
Silvio Berlusconi
perfil
Hijo de un banquero de clase media, "Il Cavaliere" es el hombre más rico del país, con una fortuna de casi 9.000 millones de euros. Su capital lo labró en una meteórica carrera empresarial que inició en el negocio de la construcción. Para mediados de la década de 1980 tenía tres canales privados y el club Milan. Su imperio se extendió en aquella época con firmas como el grupo editorial Mondadori, la cadena de videoclubes Blockbuster y participaciones en la casa Olivetti, que agrupó en el conglomerado Fininvest. En diciembre de 1993 formó Forza Italia, un partido que, apoyado en consignas populistas y el poder de las televisiones del magnate, en marzo de 1994 obtuvo una aplastante victoria. Aquel gobierno duró menos de un año. Al mismo tiempo que proliferaban sus empresas, también lo hacían los procesos judiciales en su contra. Sin embargo nunca pisó la cárcel, no descuidó el terreno político y lideró la oposición hasta las elecciones de 2001, cuando reconquistó el gobierno con mayoría absoluta. En su mandato hizo correr ríos de tinta con sus encontronazos con la magistratura, las leyes promulgadas a medida de sus intereses, sus retoques estéticos (su pelo teñido y sus apliques, sus cirugías plásticas) y su lengua afilada, que dio más de un dolor de cabeza a la diplomacia italiana.
Romano Prodi
Procedente de la vieja Democracia Cristiana, "Il Professore" disputa de nuevo, 10 años después de su mandato, la presidencia del Ejecutivo. A Berlusconi ya lo derrotó en 1996, al frente del "Olivo", coalición con la que llevó a los ex comunistas al Gobierno por primera vez en la historia de Italia. Dos años más tarde, en 1998, el incómodo aliado Partido de la Refundación Comunista, de la línea más ortodoxa, le retiró la confianza por la ley de presupuestos; se vio obligado a dimitir. Poco después "Il Professore" marchó a Bruselas para presidir la Comisión Europea, hasta 2004. En octubre de 2005 cuatro millones de italianos lo eligieron en elecciones primarias candidato de "La Unión". Licenciado en jurisprudencia por la Universidad Católica de Milán, catedrático de Economía en la Universidad de Bolonia y doctor en economía en la London School of Economics, fue uno de los fundadores, en 1981, de "Nomisma", un prestigioso instituto de investigación. En aquellos años más que un político estaba considerado un hombre de cultura, lo que no le impidió que a finales de 1995 se lanzara al ruedo político. Prodi acusa al "Cavaliere" de ser un vendedor de humos y está decidido a acabar con la evasión fiscal, que alcanza los 200.000 millones de euros, y a regenerar económica y moralmente al país.
AP
Claves
sistema político La República Italiana se rige por la Constitución en vigor desde el 1 de enero de 1948, que establece un sistema político de democracia parlamentaria. El jefe del Estado o presidente, elegido por el Parlamento y 58 representantes regionales para un mandato de siete años, designa al primer ministro. El Consejo de Ministros es responsable ante el Parlamento, que es elegido por sufragio universal para un período de cinco años y tiene dos Cámaras: la de Diputados (630 miembros) y el Senado (315).
partidos Casa de las Libertades (centroderecha), coalición liderada por Silvio Berlusconi que agrupa a Forza Italia, Alianza Nacional, Liga Norte y la Unión de Demócratas Cristianos (UDC). En las próximas elecciones concurre aliada con formaciones minoritarias como Alternativa Social, liderada por Alessandra Mussolini, nieta de Benito Mussolini, o el Partido Socialista Italiano (DC-PSI). La Unión (centroizquierda), alianza que integra a los partidos de la coalición de El Olivo (Demócratas de Izquierda, La Margarita y Repúblicanos Europeos) y otros menores como Refundación Comunista, Italia de los Valores (del fiscal Di Pietro), o los Verdes.
convocatoria A estas elecciones están llamados un total de 50.098.305 italianos, de los cuales 47.258.305 viven en territorio nacional y el resto en el extranjero. De los 47.258.305 que viven en Italia, 22.656.741 son hombres y el resto mujeres. Los italianos que viven en el país votarán en 60.977 colegios electores. Las urnas abrirán a las 8.00 del domingo 9 y cerrarán a las 22.00. Volverán a abrir a las 7. 00 del lunes 10 y cerrarán definitivamente a las 15.00. Inmediatamente después comenzará el escrutinio de los votos, que se iniciará con el Senado.
programas Ambas coaliciones dan un papel importante en sus programas a las medidas de apoyo a la familia y así la centroderecha propone seguir con un "bono" por el nacimiento de un hijo, de 2.500 euros, ayudas para la leche artificial hasta los seis meses, un plan de viviendas y libros gratis para los menos favorecidos. La Unión, por su parte, prevé establecer un bono de 200 euros mensuales por hijo hasta los 18 años, aunque en una primera etapa sólo iría hasta los tres; la creación de 30.000 guarderías y ayudas para que las parejas jóvenes accedan a la vivienda. En el frente económico, el centroderecha promete crear un millón de puestos de trabajo, con el objetivo de llegar al pleno empleo y con particular atención a las regiones del sur. Para la Unión, las prioridades pasan por relanzar el consumo y las inversiones, así como favorecer el empleo estable con cambios en la reforma laboral.