Gaza - Tres palestinos murieron hoy en Gaza, donde la ofensiva militar israelí durará "tanto tiempo como sea necesario", hasta poner fin a los disparos de cohetes contra su territorio y liberar a un soldado secuestrado, al que el Estado hebreo no está dispuesto a intercambiar por presos palestinos.
"No nos hemos fijado una duración particular para esta operación, que continuará el tiempo que sea necesario y usará medios diferentes", afirmó el primer ministro israelí, Ehud Olmert, hoy.
Una vez más, el jefe de gobierno garantizó que no liberará prisioneros a cambio del cabo Gilad Shalit, secuestrado el 25 de junio por varios grupos armados palestinos. "Ceder ante las exigencias de Hamas significaría que los moderados palestinos han perdido su lugar", explicó Olmert.
Desde Damasco, el líder máximo de Hamas en el exilio, Jaled Mechaal, respondió que "esta crisis no se solucionará sin un intercambio de prisioneros".
"Es unánime. Nadie en Palestina aceptará una liberación del soldado israelí sin obtener nada a cambio", aseguró en una rueda de prensa.
Mechaal recordó a Israel que en el pasado sí accedió a intercambiar prisioneros, por ejemplo con el Hezbolá, movimiento chiíta libanés, y garantizó que el soldado secuestrado es "un prisionero de guerra" y su vida será "preservada".
Las negociaciones para la liberación de Shalit se llevan a cabo en medio de un gran misterio. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, envió dos emisarios a Siria para reunirse con Mechaal y éste hizo referencia el lunes a la mediación de Egipto, ya conocida, de Qatar, Turquía y algunos países europeos.
"Pero todos estos esfuerzos chocaron con la obstinación israelí", lamentó el líder de Hamas que apuntó que hay 10.000 presos palestinos, entre ellos 400 menores y 120 mujeres en las cárceles israelíes.
Israel considera a este líder de Hamas el cerebro del secuestro de su soldado y consideran que de él depende su liberación. Uno de los tres grupos de reivindicaron el secuestro del cabo Shalit son las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, movimiento islámico que controla el gobierno palestino desde enero.
Refiriéndose a Mechaal, Olmert subrayó el lunes que "es un terrorista con las manos manchadas de sangre" y en ningún caso será "un interlocutor legítimo" de Israel.
"No negociaré con Hamas, no estoy negociando con Hamas y nunca he negociado con Hamas", reiteró el primer ministro.
En Gaza, los tanques israelíes, que se retiraron del norte de la franja hace dos días, prosiguen su ofensiva otros puntos de la franja, con ataques precisos e incursiones fugaces, destinadas a evitar nuevos lanzamientos de cohetes.
En las últimas horas, tres activistas palestinos murieron en Gaza. Dos de ellos eran miembros de las brigadas Al Qods, brazo armado del movimiento radical Yihad Islámica y fallecieron cerca de Abassan, al sur, escenario de violentos enfrentamientos diarios entre ambas partes.
En total, 44 palestinos y un soldado israelí perdieron la vida desde que comenzó la ofensiva terrestre contra Gaza el jueves pasado. Organizaciones pacifistas israelíes acusaron a su gobierno de matar a un gran número de civiles en esta operación.
Hoy, Olmert quiso defenderse de quienes acusan a Israel de usar medios desproporcionados para neutralizar a los grupos palestinos que lanzan cohetes caseros tipo Al Qassam.
"Desde hace diez meses, cuando Israel se retiró de la franja de Gaza no ha ha habido un sólo día de tranquilidad para la población que vive al sur de nuestro país", recordó Olmert, asegurando que el "miedo y angustia" de estas personas que viven bajo la "amenaza constante" de los morteros palestinos era "difícil de imaginar".
AFP