El premier israelí, Benjamín Netanyahu, presentó ayer a su gobierno un plan formulado por Estados Unidos que prevé el cese de las colonizaciones en Cisjordania, por tres meses, a cambio de un paquete de incentivos políticos y militares.
El plan que Netanyahu ilustró ayer, con la precisión de que todavía hay negociaciones en curso con Washington sobre varios puntos, fue presentado al premier la semana pasada en Nueva York durante un coloquio de siete horas con la secretaria de Estado del gobierno de Barack Obama, Hillary Clinton.
El propio Obama declaró ayer, mientras volvía de su gira por Asia, que la intención de Israel de examinar un cese en la colonización durante ese lapso era "auspiciosa".
Según la prensa israelí, Estados Unidos a cambio de un nuevo freno total a todas las construcciones en los asentamientos cisjordanos, incluyendo aquellas iniciadas tras el vencimiento de las moratorias precedentes, ofrece a Israel un paquete de incentivos.
En la moratoria no se menciona a Jerusalén Este, reivindicada por los palestinos como la futura capital del Estado que reclaman tener.
A cambio, Estados Unidos se compromete a no pedir otras moratorias a Israel, a quien asegurará su apoyo en la ONU y en otros foros internacionales contra resoluciones hostiles al Estado judío o tendientes a negar su legitimidad.
También apoyará la política israelí de ambigüedad sobre su presunto arsenal nuclear.
Estados Unidos, además, operará por un endurecimiento de las sanciones internacionales contra Irán debido a su programa nuclear.
En caso de un acuerdo de paz israelí-palestino, Estados Unidos firmará luego con Israel un pacto más vinculante de cooperación en materia de defensa, que entras cosas permitirá a Israel recibir las armas más avanzadas y acceder en tiempo real a las informaciones de satélites espía norteamericanos sobre eventuales preparativos de ataques misilísticos contra el Estado judío.
Finalmente Estados Unidos proporcionará a Israel, previo consentimiento del Congreso, 20 aviones de combate ultramodernos F35.
Posiciones. La impresión de los diversos comentaristas israelíes es que el premier está dispuesto a aceptar las propuestas norteamericanas, pero no está seguro de conseguir la mayoría necesaria en el seno del gobierno. Esto se debe a la oposición de los partidos de extrema derecha dentro de la coalición que preside y a influencia de miembros de su propia fuerza política, el Likud.
Quien podría mover la aguja de la balanza en un sentido o en otro es el partido religioso ultraortodoxo Shas, cuyo líder político, Eli Ishai, quiere condicionar el consentimiento a la propuesta de Estados Unidos a un plan ilimitado de construcción judía en Jerusalén Este.
Trascendió que varios aliados del primer ministro, como el jefe de la diplomacia, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, se opondrán públicamente a un nuevo cese de las colonizaciones.
El consejo representativo de los 300.000 colonos de Cisjordania estimó que "la demanda para renovar el cese es una trampa en la que Israel no tienen que caer".
Del otro lado. Las reacciones iniciales palestinas al paquete norteamericano fueron todas negativas.
El vocero del presidente palestino Mahmud Abbas (Abu Mazen), Nabil Abu Rudeia, reiteró que el congelamiento de los asentamientos debe ser total e incluir a Jerusalén Este. Esta postura, dijo, refleja la de la Liga Árabe.
"Los palestinos están vinculados a la decisión del comité de seguimiento árabe en favor de una congelación global (de la colonización) para que se reanuden las negociaciones" directas con Israel, afirmó el representante palestino.
Obama: Declaró que el cese es una medida "auspiciosa" para Israel y toda la región.
1.649 viviendas tras la moratoria
JERUSALÉN | Los colonos judíos lanzaron las obras para edificar 1.649 viviendas tras el fin, el pasado 26 de septiembre, del congelamiento de la construcción israelí en Cisjordania, anunció ayer la ONG israelí Paz Ahora. Además, en este período fueron colocados los cimientos para otras 1.126.
Según el texto, estos trabajos de construcción se desarrollan en 63 colonias, de las cuales 46 están situadas al Este de la "barrera de seguridad" que Israel construye en Cisjordania.
A lo largo del año 2009 se lanzó la construcción de 1.888 viviendas, agregó Paz Ahora.
"Si los trabajos hubieran seguido al mismo ritmo sin el congelamiento de 10 meses en la colonización, la construcción de 1.574 viviendas habría comenzado, lo que significa que durante las seis semanas siguientes al final de la moratoria los colonos colmaron la brecha", afirmó.
Los palestinos exigen a Israel que se comprometa a congelar estas actividades no sólo en las colonias cisjordanas (donde viven unos 300 mil israelíes), sino también en los barrios construidos en Jerusalén Este, poblados por casi 250 mil israelíes.
Los palestinos insisten que Jerusalén Este debe ser la capital de su Estado. AFP Y ANSA