JERUSALÉN | Las autoridades israelíes acusaron al ex primer ministro Ehud Olmert de corrupción, en la primera imputación criminal presentada jamás contra un funcionario israelí de esa cartera. Olmert, que renunció a su cargo debido al escándalo de corrupción, está acusado de aceptar fondos de forma ilegal por parte de un empresario estadounidense, de facturar al doble recibos por viajes al extranjero y de esconderle dinero a una agencia de control gubernamental. Olmert enfrenta cargos que incluyen fraude y abuso de confianza.
Las acusaciones presentadas en una corte en Jerusalén surgieron cuando Olmert era primer ministro, aunque el gobernante israelí presuntamente cometió las ofensas cuando era alcalde de Jerusalén y más tarde como ministro del gobierno, antes de ser escogido primer ministro en 2006. Olmert, quien niega haber hecho algo malo, emitió un comunicado diciendo que está seguro de que su nombre quedará limpio. "Olmert está convencido de que en la corte será capaz de demostrar su inocencia de una vez por todas", aseguró un portavoz en el comunicado.
El ministerio de Justicia rechazó hablar sobre una eventual sentencia, pero Moshe Negbi, un experto legal israelí, dijo que la máxima sentencia por fraude es de apenas cinco años. Cualquier regreso a la política por parte de Olmert parece poco probable a menos que demuestre su inocencia. "En el futuro inmediato no parece posible, pero depende de la corte", dijo Negbi.
Lo que dañó más a Olmert fue aceptar dinero de Moshe Talansky, un empresario estadounidense. El testimonio público el año pasado de Talansky ayudó a que la opinión pública quedara en contra de Olmert. AP