INTERACTIVO: La nueva casa del Papa

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Francisco, el "Papa de los pobres", que ha cautivado a católicos y no católicos con su sencillez, sonrisa y rechazo a la pompa del Vaticano, parece cada día más cómodo en la Casa Santa Marta, el hospedaje de eclesiásticos donde está viviendo desde la noche anterior a su elección, el 13 de marzo.

Aunque el apartamento pontificio "está listo" tras realizarse pequeños arreglos al marcharse Benedicto XVI, el nuevo Papa "permanecerá hasta nueva orden" en Santa Marta ya que aprecia estar "junto a otros miembros del clero", declaró esta mañana el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien no precisó si el pontífice piensa instalarse finalmente en el apartamento oficial. Semejante decisión representa otro gesto revolucionario, otra enorme señal de ruptura: desde 1903, cuando Pío X se instaló en el tercer piso del Palacio Apostólico, todos los papas han vivido allí. Los anteriores pontífices, desde el siglo XIV, vivieron en otras zonas del mismo Palacio Apostólico y del Vaticano, por ejemplo, donde ahora están los museos.

Cuando el primer Papa americano fue a visitar el imponente departamento pontificio, que había sido cerrado y sellado después de la renuncia de Benedicto XVI, al recorrer sus salones para decidir las reformas necesarias, exclamó: "¡Pero aquí caben 300 personas!"

El departamento, que fue totalmente reestructurado en la era Ratzinger, tiene diez habitaciones (entre ellas, un estudio médico, una capilla, cocina y comedor), además de salones decorados y espectaculares pisos de mármol del siglo XVI.

Una hipótesis es que el Santo Padre viva y duerma en Santa Marta y que use como oficina el departamento pontificio, desde cuyo despacho ya se asomó el domingo 17, en ocasión de su primer Angelus. Podría trasladarse desde Santa Marta hasta el Palacio Apostólico tanto haciendo una caminata cruzando los jardines vaticanos como en auto.

Siempre en línea con su estilo sencillo, como el que tenía en Buenos Aires, y en contra del ceremonial, trascendió que Francisco sigue viviendo en la misma habitación de la Casa de Santa Marta que le había sido asignada antes del cónclave, por sorteo.

Francisco, de hecho, jamás quiso mudarse a la suite papal, la número 212, más amplia, con living y despacho, que había sido preparada para el nuevo pontífice. El papa venido del fin del mundo sólo usa la suite 212 para trabajar y recibir allí a personas en audiencia.

La Domus Sanctae Marthae, nombre oficial de la residencia, está a pocos metros de la Basílica de San Pedro y del aula de audiencias Pablo VI, y es un moderno edificio de cinco plantas con 106 suites, 22 habitaciones individuales, un departamento y numerosos salones.

Allí, el exarzobispo de Buenos Aires puede cruzarse, en el comedor, a la hora de las comidas, con otros purpurados o eclesiásticos de paso por Roma, algo que no le hace perder la cotidianeidad y el contacto con el mundo exterior al Vaticano.

Fiel reflejo de que se encuentra bien en Santa Marta es que el Papa ya adoptó la costumbre de celebrar misa todas las mañanas, a las 7 en punto, en la simple capilla que hay en el edificio. Allí invita a gente tan normal como los empleados del Vaticano. En una foto publicada hace unos días por L´Osservatore Romano, se vio incluso al Papa rezando en los bancos de atrás de esta capilla, sentado entre personas anónimas.

Ya estuvieron en la misa del Papa en Santa Marta empleados del mismo hospedaje, un día; jardineros y recolectores de basura del pequeño Estado del Vaticano, otro, y ayer, empleados del servicio fotográfico de L´Osservatore Romano.

BILLETES.

Por otra parte, la ciudad de Roma, de la que el Papa Francisco es también obispo, hizo imprimir un millón de billetes de autobús y de metro con la efigie del pontífice argentino, anunció el martes la sociedad de transportes de la municipalidad Atac.

La silueta del nuevo Papa, saludando de pie a la muchedumbre desde la "loggia" de bendiciones de la Basílica de San Pedro, justo después de su elección el 13 de marzo, está representada en estos "billetes temporales" --válidos por un período limitado de tiempo para todos los autobuses y metros de Roma--, de los que un millón serán puestos en venta el miércoles.

"Atac quiere así rendir homenaje al nuevo Papa, que aprecia mucho los transportes públicos", explicó la sociedad, aludiendo al hecho de que el cardenal Bergoglio solía utilizar en Buenos Aires los transportes públicos en lugar de hacer uso de un coche de función.

Agencias y LA NACIÓN | GDA

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