ROMA | Anarquía, desconocimiento de la ley o simplemento creer que las normas son optativas. El comportamiento de los italianos en el tránsito es un mosaico colorido y preocupante. Integrantes del gobierno que viajan sin el cinturón de seguridad, móviles policiales que ignoran el semáforo en rojo, conductores que hablan por celular y generalizada violación a los límites de velocidad. El número heridos en las calles italianas es cinco veces superior al de Francia y, pese a que ha decrecido en los últimos años, el número de fallecidos en accidentes de tránsito en Italia es muy superior al de los otros grandes países europeos.
Un nuevo código para las rutas abre la esperanza de que los italianos mejorarán su comportamiento al volante. Partes se aplicarán por decretos que serán aprobados en los próximos seis meses, pero importantes capítulos ya están en vigencia. Incluye normas para cruces peatonales, en los que hay alto número de heridos, penas más severas por violar el límite de velocidad, menor nivel de alcohol en la sangre admitido y sanciones para conductores extranjeros, que deberán pagar la multa en el momento o les requisarán el auto. THE ECONOMIST