Inician juicio político a González Macchi

| El presidente, que contaría con los votos para evitar la destitución, "está muy tranquilo", según su defensor

ASUNCION | EFE

El presidente paraguayo, Luis González Macchi, fue responsabilizado formalmente ayer de corrupción, abuso de poder y mal desempeño de sus funciones en el juicio político que afronta en el Congreso por cuatro casos concretos.

El diputado opositor Rafael Filizzola expresó en la primera sesión pública del Senado, que oficia de tribunal, que la acusación impulsada por él y otros tres colegas en representación de la Cámara Baja es más que "contundente".

"Cada una de estas denuncias analizadas individualmente es suficiente para la destitución. Todas juntas son contundentes testimonios de la desgracia que ha significado su gobierno para nuestro país", afirmó.

El diputado reseñó durante casi una hora sobre los cuatro cargos: el desvío a cuentas en Estados Unidos de 16 millones de dólares, la negativa de rendir cuentas sobre sus gastos reservados, presuntas irregularidades en el fracasado proceso de privatización de la telefónica local y el secuestro de dos activistas de izquierda.

"El desvío de fondos es un hecho claramente ilegal e implica a altos funcionarios", sostuvo el legislador.

Filizzola hizo un pormenorizado relato de caso que ha motivado la intervención del fuero ordinario y salpicado a parientes cercanos del jefe de Estado, entre ellos su hermano el ex juez José Ignacio González Macchi, uno de los defensores del presidente en este juicio político.

ESCANDALO. El escándalo estalló en junio de 1999 al descubrirse la transferencia de recursos de dos bancos en proceso de liquidación a una cuenta de terceros en Estados Unidos para una operación de alto rendimiento.

El caso, que ha derivado en el recambio de las autoridades del Banco Central y el procesamiento de dos directivos, también alcanzó al padre del gobernante, Saúl González, quien en su momento habló de algunos detalles de la operación.

"Más allá de que el desvío haya sido originado en un supuesto acto de buena fe, hay un hecho incontestable, que no pueden ser remitidos al exterior bajo ningún pretexto", señaló, a su turno, el diputado Marcelo Duarte, otro de los fiscales.

Los cargos imputados son los mismos formulados en otro juicio que impulsó en setiembre de 2001 el Partido Liberal, principal fuerza de la oposición, y no prosperó en la Cámara de Diputados.

Algunos dirigentes políticos calificaron de "extemporáneo" el proceso, al considerar que restan poco más de tres meses para los comicios generales del 27 de abril.

"Esta acusación quiere dejar sentado que si hubiese faltado un solo día para la entrega del mando, la hubiésemos ejercido igual" enfatizó Duarte.

Por su parte, José Ignacio González Macchi sostuvo después de abandonar la sesión que será "muy fácil" rebatir los argumentos en la sesión del próximo día 29.

El presidente, que según su entorno cuenta con los votos necesarios para evitar la destitución, "está muy tranquilo", según su hermano y defensor.

El Senado necesita reunir el apoyo de los dos tercios de sus 44 miembros (30 votos) para proceder a la destitución en las votaciones que probablemente se realizarán el 7 o el 10 de febrero próximo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar