El Viernes Santo la familia Domínguez recibió en Sydney una llamada desde Nueva York que no esperaban. Habían sido identificados los restos de Alberto Domínguez, el único uruguayo fallecido durante los ataques terroristas del 11-S, en EE.UU.
"Fue como un baldazo de agua helada", dijo a El País Alvaro Domínguez, uno de los cuatro hijos de Alberto, desde esa ciudad australiana. "Confío que con el correr de los días podamos digerir mejor la noticia. De todos modos, es como sentir que ahora tenemos algo".
Ese "algo" es la posibilidad de tener los restos de su padre. Como comentó Reina Domínguez, hermana de Alberto y residente en Colonia, ese hombre que el 11 de septiembre de 2001 tenía 67 años y le quedaban tres semanas para jubilarse, se había quedado "en el humo de la torre". Ahora la situación es otra, al menos si así lo decide la familia. Para Reina, tras el shock, saber que se encontraron restos de su hermano supone "un alivio".
De acuerdo a lo publicado ayer en el New York Post, los restos de Alberto Domínguez fueron identificados, análisis de ADN mediante, por la Oficina del Examinador Médico (Medical Examiners Office) de la ciudad estadounidense. Los indicios utilizados para la averiguación -presuntamente óseos- se había encontrado durante las primeras búsquedas en la Zona Cero, donde hasta el 11-S se erigían las Torres Gemelas.
Esta oficina realizó, incluyendo a Alberto Domínguez, seis identificaciones de restos en la última semana, de acuerdo con el Post. El 11-S provocó la muerte de 2.749 personas en Nueva York; de éstas, 1.607 ya han sido identificadas.
Alvaro Domínguez dijo que las autoridades neoyorquinas le sugirieron "esperar un año" para reclamar los restos, para permitir más investigaciones. Será la familia -la viuda, Martha, y sus cuatro hijos, residentes en Australia- quien tenga la última palabra sobre el momento de la reclamación.
Para el año próximo, en Nueva York se instalará una exposición con objetos personales hallados en la Zona Cero, pertenecientes a las víctimas. De Alberto Domínguez no quedó ninguno. "Solo sé que llevaba un anillo y una cadena; nos gustaría mucho recuperarlas, pero jamás tuvimos noticias", dijo su hijo Alvaro a El País.
Alberto Domínguez, alias "Pocho", fue un destacado ciclista en las décadas de 1950 y 1960. Emigró con su familia a Australia en 1972. En Sydney, era un reconocido y querido miembro de la colectividad uruguaya y latinoamericana, donde colaboraba para una radio comunitaria.
Al momento de morir, ya llevaba 46 años de casado con Martha y 21 como maletero de la compañía aérea Qantas, en su país de adopción.
Domínguez y su esposa habían viajado a Boston para visitar a una hermana de Martha, que se recuperaba de una operación quirúrgica. El 11 de septiembre de 2001 tenían su pasaje de vuelta para Sydney, aunque Martha decidió quedarse en EE.UU. unos días más, lo que finalmente le salvó la vida.
Domínguez fue uno de los 92 pasajeros que tomaron el vuelo 11 de American Airlines, un boeing 767, con destino a Los Angeles para luego trasbordar a Australia. La nave partió del aeropuerto Logan a las 7.58; a las 8.45 se estrellaba contra la Torre Norte del World Trade Center.
Dato: Nueva York tiene 10.000 fragmentos de huesos y otros restos humanos sin identificar