Hollywood aporta para derrotar a Bush

Campaña. La industria del espectáculo ya abrió sus chequeras para ayudar a los demócratas

ANSA

El mundo del entretenimiento, comenzó a flexionar ya sus músculos para la campaña presidencial de 2008, apostando en especial por las dos cartas fuertes de la oposición, los senadores Hillary Clinton y Barack Obama.

Esta semana, Obama sorprendió al conocerse que el director Steven Spielberg, junto a sus socios en la productora DreamWorks -David Geffen y Jeffrey Katzenberg- organizarán una cena de recolección de fondos para el senador por Illinois, quien recientemente anunció el lanzamiento de su "comité explorador" para las próximas presidenciales.

El campo de Clinton respondió con la noticia de que Elizabeth Taylor, una de las mayores leyendas del cine, está abriendo su chequera para hacer el máximo aporte permitido por la ley a la campaña de la ex primera dama (U$S 2.300) y anunciando una propia reunión de recolección de fondos organizada por el productor Steve Bing y Haim Saban, uno de los principales ejecutivos de Fox.

"Me gusta su manera de pensar", explicó Taylor, quien en un primer momento había dicho que donaría U$S 100.000 para la campaña de Clinton. Los U$S 2.300 permitidos por ley pueden ser pocos, pero tienen un alto impacto simbólico dependiendo de quién firme el cheque.

La senadora por Nueva York tiene a un experimentado recolector de fondos demócrata trabajando para ella en Hollywood. Sim Farrar, según describió un perfil del diario Los Angeles Times, recorre las calles de la meca del cine estadounidense con tres teléfonos celulares encendidos, uno de los cuales bautizó "dinero".

"Hablo con gente de los estudios de cine, con estrellas, productores, agentes", relató Farrar al diario. "Las puertas están siempre abiertas", aseguró.

Hillary y su esposo, el ex presidente Bill Clinton, siempre gozaron de excelentes relaciones con el mundo del espectáculo, incluso desde sus tiempos al frente de la gobernación del estado de Arkansas.

Por ello, en California se da por descontado que Spielberg y sus socios no limitarán su aporte a la campaña de Obama, sino que en algún momento harán lo mismo por Clinton y por el ex senador y candidato a vicepresidente demócrata John Edwards, quien -se espera- anunciará en breve sus intenciones de convertirse en el aspirante de la oposición para los comicios del 2008.

Según datos del Center for Responsive Politics (CRP), un centro de estudios de Washington que releva los aportes económicos a los candidatos políticos en este país, Spielberg, Geffen y Katzenberg y sus empleados aportaron U$S 47.000 a las campañas senatoriales de Clinton desde el 2000 y un total de 19.000 a las de Obama.

En las presidenciales del 2004, según los números del CRP, el principal receptor de dinero del sector de la música y las películas fue el candidato demócrata, John Kerry, con 3,46 millones de dólares. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien finalmente ganó la reelección, quedó segundo, con 1,4 millones, seguido por el precandidato demócrata Howard Dean, quien reunió unos U$S 730.000.

Para ese ciclo electoral, el mayor número de cheques salió desde las oficinas del grupo Time Warner, que aportó 2,75 millones de dólares a las campañas de ese año, destinando un 77% a candidatos demócratas. En segundo lugar quedó el grupo Viacom, que dedicó un 81 por ciento a los demócratas, y tercero el gigante de la televisión por cable Comcast, que prefirió un 50% por partido.

Algunos de los compañeros de ruta de Hillary en sus campañas para el Senado incluyen a estrellas como Tom Hanks, Billy Crystal, Jerry Seinfeld, Martin Scorsese y Susan Sarandon, mientras que la esposa de Spielberg, la actriz y productora Kate Capshaw, aportó en el pasado a las campañas de Obama. Por su parte, Barbra Streisand (una de las más generosas con el partido demócrata), Chris Rock y Bill Cosby aportaron tanto a las campañas de Obama como la de Clinton.

El dinero, motor indispensable

El sector del cine y la música es el quinto entre los que apoyan económicamente a Clinton, detrás de los abogados, los pensionados, corredores de bolsa y empresarios inmobiliarios.

La senadora y ex primera dama, Hillary Clinton encabeza de lejos el ranking de los políticos que recibieron más dinero de este sector en las elecciones del año pasado, con unos U$S 921.000 frente a los U$S 256.000 del segundo, Harold Ford, aspirante demócrata a legislador por Tennessee.

El dinero de campaña es un factor clave para cualquier aspirante a la Casa Blanca.

En los últimos años, Estados Unidos marcó records siderales en este sector, incluyendo los más de 367 millones de dólares que el presidente George W. Bush recibió en las presidenciales del 2004 y los 328 millones de su rival, John Kerry.

El flujo de dinero es controlado por auditorías que impiden ocultar fondos de campaña.

Oposición favorita

Según un sondeo de la revista Newsweek, el 61% de los estadounidenses interrogados se dicen insatisfechas con la situación actual en Estados Unidos. El 49% desearía que un demócrata sucediera a Bush en la Casa Blanca en 2008, y solamente el 28% desearían a el próximo presidente sea republicano como él. La popularidad del presidente continuó cayendo, después de su estado de la Unión.

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