Tokio | El presidente chino, Hu Jintao, arribó ayer a Tokio para la primera visita oficial de un mandatario de ese país a Japón en los últimos diez años, convencido de que "el desarrollo a largo término de las relaciones estables de buen vecino y amistad es de fundamental interés para ambos pueblos".
Apenas aterrizó en el aeropuerto Haneda de Tokio en un vuelo especial de Air China, Hu entregó a la agencia Nueva China una declaración en la cual destacó que "se debe mirar más allá de las cuestiones espinosas, concentrándose en la mejora de las relaciones".
Sostuvo que espera que su visita de cinco días a Japón pueda ser como una "cálida primavera" en las relaciones bilaterales, afectadas por una serie de desentendimientos y conflictos, algunos de ellos vinculados con el pasado imperial nipón.
Mientras tanto, se registraron varias manifestaciones contra la visita de Hu. A pesar de los esfuerzos de la policía y de las autoridades japonesas, centenares de personas protestaron en las calles de Tokio, en particular en las áreas de Ghinza y de Toranomon.
Las protestas fueron promovidas, en particular, por tibetanos residentes en Japón y para condenar la represión del gobierno de Beijing en el Tíbet.
La visita de Hu sigue a la que en 2006 realizó a Beijing el primer ministro japonés, Shinzo Abe, como expresión de apertura tras el período de los gobiernos de Junichiro Koizumi.
Hu, en visita oficial hasta el 10 de mayo, tiene previsto reunirse con el emperador Akihito y con el primer ministro, Yasuo Fukuda. También dará un discurso en la Universidad Waseda y visitará Osaka, además de reunirse con chinos residentes en Japón.
El momento para la cumbre no es el ideal, ya que Hu enfrenta las protestas respecto de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 por la represión en Tíbet y la situación de derechos humanos, mientras que Fukuda carece de mayoría en el Senado y sólo cuenta con 18% de opinión favorable de la población.
De acuerdo al periódico Mainichi, la popularidad de Fukuda cayó tras la aprobación de una tasa a los combustibles para financiar construcciones y mantenimiento viales.
Fuentes del Ministerio de Exteriores japonés explicaron que ambos dirigentes firmarán un documento tras la cumbre del miércoles donde no se prevé incluir expresiones del tipo "reflexiones o responsabilidades" respecto de la Guerra de Japón y su pasado de invasor de China.
El objetivo es evitar incomodidades recíprocas y apuntar "más al futuro", a las relaciones bilaterales y la construcción de un vínculo estratégico para ambos. ANSA