LA REFORMA TRIBUTARIA DE LOS MÁS PODEROSOS

El G7 está a “un milímetro” de pactar un impuesto global a las multinacionales

La llegada de Joe Biden al gobierno le dio nuevo impulso a un impuesto a las multinacionales para evitar los paraísos fiscales.

El ministro de Hacienda británico, Rishi Sunak (centro) y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen (derecha). Foto: AFP
El ministro de Hacienda británico, Rishi Sunak (centro) y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen (derecha). Foto: AFP

El G7, el grupo de los países con las economías más desarrolladas del mundo, están cerca de alcanzar un acuerdo para imponer un impuesto internacional a las grandes multinacionales y obligue a los gigantes digitales a tributar donde obtienen beneficios. Al menos eso surgió de la primera jornada de la cumbre de ministros de Finanzas del G7 que se inició ayer viernes y que termina hoy sábado en Londres.

El G7 lo integran Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Japón.

“Estamos a un milímetro de un acuerdo histórico”, subrayó a la BBC el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, cuyo país ha sido uno de los que más ha peleado por la reforma desde el comienzo de las negociaciones, hace ocho años.

El proyecto, lanzado hace unos años, se ve ahora impulsado por la llegada a la Casa Blanca del demócrata Joe Biden, más favorable al multilateralismo que su predecesor el republicano Donald Trump.

De cumplirse las perspectivas, el G7 acordaría los llamados “dos pilares” de la reforma: por un lado se fijaría un tipo mínimo de tributación para las multinacionales, y por el otro, se impondrían unas reglas para que los gigantes de la economía digital paguen por sus beneficios en los países donde los obtienen, y no sólo donde tienen su sede física.

El Reino Unido es el país del G7 que más reticencias ha mostrado a establecer un impuesto mínimo para las empresas.

Si Estados Unidos comenzó proponiendo un tipo mínimo del 21%, arrastrado por la intención del presidente Joe Biden de elevarlo en su país, luego lo bajó al 15%, que para París sería solo un “punto de partida”.

Ese porcentaje “es la cuestión más importante y la mayor dificultad, y es donde ahora mismo más se está negociando”, señaló Le Maire, que recordó que para su país es necesario que el tipo mínimo sea “algo creíble y realmente eficaz”.

De igual forma, descartó que se vaya a eximir a algunos de los gigantes de internet de la llamada “tasa digital”, ya que a su juicio “nadie entendería que de estas grandes compañías que están haciendo enormes beneficios unas paguen y otras no”.

Los países del G7 coinciden en que la reforma fiscal no es solo una necesidad para los expansivos programas de recuperación pospandemia, sino que también encarna el regreso de los grandes consensos globales.

“Si somos capaces hoy o mañana de llegar a un acuerdo, querrá decir que por primera vez en muchos años el G7, los países occidentales, podemos acordar algo para el siglo XXI”, reiteró Le Maire.

Su homólogo británico, Rishi Sunak, lo puso aún más claro en su intervención en la reunión: “Oportunidades para hacer reformas duraderas como ésta no llegan muy a menudo”.

Bruno Le Maire. El ministro francés de Economía, aseguró que "las grandes compañías de Internet no están pagando una contribución justa en Europa". (Foto: AFP)
Bruno Le Maire, ministro francés de Economía. Foto: AFP (Archivo)

“No podemos seguir confiando en un sistema tributario que fue diseñado en gran medida en la década de 1920”, remarcó el ministro británico, convencido de que “oportunidades para impulsar reformas como esta no se presentan muy a menudo”.

Las discusiones técnicas se llevan a cabo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con más de 140 países y jurisdicciones implicados. Las decisiones allí se toman por consenso, por lo que teóricamente cualquiera de las partes podría bloquear la situación, pero si el G7 llegase a un acuerdo, sería un fuerte espaldarazo.

Pero también será fundamental ver qué sucede en el G20 (donde también participan economías emergentes como China, India o Brasil), que organiza un encuentro de ministros de Finanzas el 9 y el 10 de julio en Venecia (Italia).

Los ministros de Finanzas de las cuatro mayores economías de la Unión Europea -Alemania, Francia, Italia y España, que no es miembro del G7- afirmaron en un artículo publicado en varios diarios europeos que defenderían una posición común al respecto.

La española Nadia Calviño, el alemán Olaf Scholz, el francés Bruno Le Maire y el italiano Daniele Franco se comprometieron a “fijar una posición común sobre un nuevo sistema fiscal internacional” y destacaron la “oportunidad” actual de “lograr un acuerdo histórico”.

Estas empresas multinacionales, “igual que las demás, tienen que pagar unos impuestos justos, acordes con su éxito, para financiar los bienes públicos”, agregan en la tribuna.

Carrera. Sus padres amasaron fortunas, ellos eligen su camino. Foto: Shutterstock.
Foto: Shutterstock.

El diario The Guardian puso como ejemplo a la filial irlandesa de Microsoft, que no pagó el año pasado ningún impuesto de sociedades porque está registrada en Bermudas, a pesar de tener unos beneficios de 315.000 millones de dólares.

Pandemia de coronavirus.

Según un proyecto de declaración final de la cumbre de ministros del G7, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Japón deben comprometerse también a “mantener políticas de apoyo” a sus economías, sobre todo ante las nuevas variantes del virus que podrían amenazar la recuperación.

El G7 reiterará además las promesas de ayuda a los países en vías de desarrollo, especialmente para la obtención de vacunas contra el COVID-19.

La lucha contra el cambio climático ocupó un lugar destacado el viernes.

“La transición a la neutralidad de carbono será uno de los elementos económicos que definirán la próxima década y transformará nuestras sociedades futuras. Tenemos que empezar el trabajo práctico y tangible de hacer realidad esa transición”, afirmó Sunak al término de la primera jornada de encuentros.

El ministro británico instó a otros países a seguir el enfoque británico de obligar a las empresas a divulgar información sobre su impacto climático y a tomar medidas para hacer frente a los delitos contra el medio ambiente.

De qué se trata del impuesto global

¿Por qué?. En 2017, la OCDE recibió el mandato del G20 de combatir la “erosión de la base imponible y la transferencia de beneficios”. Se trata de estrategias de optimización que permiten a las grandes empresas evitar el pago de impuestos. Las negociaciones se reactivaron a partir de una idea de EE.UU. de fijar una tasa mínima del 15%.

¿Cómo?. El objetivo es impedir que las empresas se instalen en países que les ofrecen grandes beneficios fiscales. La reforma tiene dos “pilares”. El “pilar 1”, reparte equitativamente entre los países el “derecho a tributar” por los beneficios de las multinacionales. El “pilar 2” consiste en introducir un impuesto mínimo global para garantizar que una empresa multinacional no pague menos sea cual sea el lugar de su sede.

¿Qué tasa?. EE.UU. había puesto la vara relativamente alta con una propuesta de tasa del 21%, antes de poner sobre la mesa una cifra de “al menos el 15%”.

¿Qué empresas?. La tasa solo se aplicará a las grandes empresas con múltiples filiales por el mundo, con volúmenes de negocio gigantescos. Inicialmente, el “pilar 1” se dirigía a las llamadas GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple), lo que no gustaba a EE.UU. La nueva propuesta estadounidense consiste en tomar a las 100 empresas más rentables del mundo. En lo que concierne el “pilar 2” -el impuesto mínimo global- se verían afectadas menos de 10.000 grandes empresas.

¿Cuántos ingresos?. La OCDE ha cifrado los ingresos en 81.000 millones de dólares al año, basándose en una tasa del 12,5% para el “pilar 2”.

Según el Observatorio Fiscal Europeo, si la UE aplicara un tasa del 25%, aumentaría un 50% sus ingresos fiscales actuales. Si se aplicara un tasa del 25%, los bancos europeos tendrían que pagar un 44% más de impuestos y otras empresas entre 35 y 50% más.

Certificado de vacuna y test de covid-19
Test coronavirus. Foto: Pixabay.

Los ministros de Sanidad del G7 acordaron ayer viernes trabajar para el desarrollo de estándares internacionales que permitan el reconocimiento mutuo de test y certificados de vacunación de COVID-19 y, potencialmente, otras enfermedades. El Reino Unido ha ejercido de anfitrión de una reunión de dos días en Oxford de los titulares de Sanidad del G7, que han decidido asimismo impulsar un marco de trabajo para compartir con mayor celeridad y eficacia resultados de ensayos clínicos de vacunas.

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