BUENOS AIRES | AFP Y LA NACIÓN/GDA
La presidenta Cristina Fernández exhortó a la justicia a acelerar los juicios contra represores, en un acto de conmemoración del 34 aniversario del golpe militar que movilizó a millares de argentinos, con la Abuelas de la Plaza de Mayo a la cabeza.
La presidenta Cristina Fernández comenzó el día de ayer en el antiguo local de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó un centro de detención clandestino y tortura por el que pasaron 5.000 personas durante la dictadura militar (1976-1983).
En el simbólico predio, la mandataria encabezó el acto central por el "Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia" que se celebra todos los 24 de marzo en Argentina.
Miles de personas participaron en las diversas marchas que tuvieron lugar ayer en todo el país recordando a los 30.000 desaparecidos que los organismos humanitarios señalan que hubo durante ese período.
En la ESMA la presidenta inauguró el Centro Cultural Haroldo Conti. Allí se refirió a los procesos judiciales contra los responsables de las tragedias y dio su apoyo expreso a las Abuelas de la Plaza de Mayo, que trabajan por recuperar personas cuya identidad fue modificada cuando eran niños.
"Le pedimos encarecidamente a la Justicia que termine con esta página de impunidad y que podamos seguir construyendo memoria, justicia, respeto y honor", dijo la presidenta.
Luego se dirigió a Estela Carlotto, la titular de las Abuelas. "Quiero decirte Estela que sé que estás atravesando uno de los momentos más difíciles. Vos y la democracia argentina. Los argentinos necesitamos saber si nuestra Justicia será capaz de atravesar esta verdadera prueba para saber si vivimos en democracia", comenzó.
"Y déjeme comprometerme ante usted a que si no encontramos Justicia en la Argentina, yo como presidenta la voy a acompañar a los tribunales internacionales", prometió.
Fernández se refirió a los hijos de Ernestina Herrera de Noble -dueña del Grupo Clarín y en la mira porque presumen que los jóvenes fueron sustraídos- y aprovechó para fustigar al conjunto de medios: "Va a haber Justicia. Y sí, pese a la impunidad del poder mediático (...). Confío en que vamos a poder sobreponernos a este inmenso poder que es extorsivo sobre políticos, jueces y empresarios, casi un poder mafioso".
Quien hace cabeza entre las abuelas de desaparecidos, Estela Carlotto, destacó los logros que alcanzó el grupo: "Queremos celebrar que ya hay 101 hijos de desaparecidos que recuperaron su libertad". El 22 de febrero se conoció la identidad de Francisco Madariaga, de 32 años e hijo de Abel, el secretario de Abuelas. Esta y otras organizaciones participaron de una marcha vespertina que lució coronada con una bandera de 600 metros que tenía las fotos de los desaparecidos.
Más tarde, hubo un festival donde participaron Susana Rinaldi, Peteco Carbajal y Víctor Hereida, entre otros. Después usó ese escenario el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, contrario a que la fecha se celebre con música. La agrupación Quebracho apedreó la Unión Industrial Argentina (UIA).
LOS PROCESOS JUDICIALES
Las cifras oficiales mencionan a 13.000 desaparecidos, pero organizaciones humanitarias elevan esa cifra a 30.000. Se calcula que unos 500 bebés fueron tomados de las manos de personas que luego desaparecieron entre 1976 y 1983.
A nivel nacional, la Justicia analiza un total de 321 causas por violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante la dictadura militar.
En estas causas están involucradas 634 personas. Más de 90 ya fueron condenadas por torturas, secuestros y fusilamientos en cerca de 600 centros clandestinos de exterminio.
Actualmente están teniendo lugar 10 juicios, con 59 acusados, entre los que se encuentran los ex presidentes de facto Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone. Otros 4 procesos comenzarán en abril.
Los juicios se aceleraron después que en 2003 se derogaran las leyes de Obediencia debida y Punto final.