TRÍPOLI | AP, AFP Y ANSA
La esposa y tres de los hijos de Muamar Gadafi se refugiaron ayer en Argelia. En tanto, se supo que el coronel huyó el sábado a Bani Walid, a 100 kilómetros de Trípoli y que mientras partía la OTAN bombardeó un auto donde murió su hijo Jamis.
Jamis, según las fuentes, murió el sábado pasado en un ataque de un helicóptero de la OTAN mientras se alejaba de la capital, junto a Al-Senussi. El hijo del coronel habría sido sepultado en la vecina localidad de Bani Walid.
Junto a Gadafi y su hijo Saif al Islam, Abdulá al-Senussi es uno de los tres exponentes del régimen que tienen mandato de captura emitido por la Corte Penal Internacional de La Haya.
Jamis -conocido como el implacable comandante de la temida 32ª brigada de su ejército- fue alcanzado por un cohete disparado de un helicóptero Apache de la OTAN, según fuentes rebeldes.
El canal británico Sky News en Libia, sostuvo -citando como fuente a uno de los guardaespaldas de Jamis- que fue probablemente un helicóptero británico el que disparó contra el Toyota Land Cruiser en el que estaba viajando.
La misma información fue confirmada luego por voceros del Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano político de los rebeldes, en Trípoli, conversando con la prensa extranjera.
Fuga. En tanto, confirmando precedentes informes de prensa, la agencia de noticias argelina APS informó que la esposa de Gadafi, Safia, su hija Aisha y sus hijos Hannibal y Mohammed, junto con sus respectivas familias, ingresaron ayer en territorio argelino, a las 8:45 (hora local).
Según fuentes diplomáticas libias, las autoridades argelinas permitieron el ingreso en su territorio a los familiares de Gadafi por motivos humanitarios, ya que Aisha está en la fase final de un embarazo.
La noticia de la huida de Safia y sus tres hijos provocó una dura protesta de parte del Consejo Nacional de Transición (CNT), fundado por los opositores a Gadafi en la ciudad oriental de Bengasi, y que ahora está organizando el poder el Trípoli.
"Prometimos que garantizaremos un justo proceso para todos estos criminales (Gadafi y sus familiares, NDR) y por lo tanto consideramos un acto de agresión" que algunos de ellos se hayan refugiado en Argelia, dijo Mahmoud Shammam, uno de los voceros del CNT.
Shammam agregó que "advertimos a todos que no le ofrezcan refugio a Gadafi ni a sus hijos, porque los seguiremos donde sea necesario, para ubicarlos y arrestarlos". Analistas recordaron que Argelia, contrariamente a gran parte de la comunidad internacional, no reconoce al CNT.
Mientras tanto, Gadafi mismo -junto a sus hijos Saadi y Saif al Islam- habría huido de Sirte, su ciudad natal, hacia Bani Walid, en la provincia de Misrata, donde las tropas fieles a su gobierno aún controlan la situación.
Fuentes de la rebelión armada informaron haber visto, el sábado pasado, una caravana de entre 60 y 80 vehículos huyendo de la capital libia hacia Bani Walid: se habría tratado de Gadafi y de su séquito.
Resistencia. "La guerra en Libia no ha terminado" y es necesaria más ayuda para derrotar por completo al régimen, estimaron ayer en un comunicado los jefes de Estado mayor de los países comprometidos militarmente en el país.
El jefe de la rebelión libia, Mustafa Abdeljalil, en tanto, aseguró que Gadafi sigue representado "un peligro" y pidió a la coalición internacional continuar sosteniendo a los nuevos dirigentes de Libia.
Crisis. Por otra parte, a medida que los combates van disminuyendo, comienzan a aparecer en Libia las típicas emergencias de un país exhausto y que viene de semanas de guerra: expertos de ONU confirmaron ayer el riesgo del estallido de una "epidemia sanitaria sin precedentes" en Trípoli.
La razón fundamental de la advertencia planteada por la Unicef es la emergencia hídrica en la que se encuentra desde hace ya tiempo la capital, donde varios organismos están multiplicando sus esfuerzos para la distribución de agua.
Unicef entregó por ejemplo unas 23 mil botellas de agua y distribuirá en las próximas horas otras 90 mil, mientras en total unos 5 millones de litros serán puestos a disposición en Trípoli.
El responsable de la oficina de Unicef en Libia, Christian Balslev-Olesen, dijo que están respondiendo "a las necesidades inmediatas en Trípoli, pero estamos extremadamente preocupados por la situación. Esto podría transformarse en una epidemia sanitaria sin precedentes".
Entre las otras organizaciones internacionales que en estos días están trabajando en la capital libia figura también Amnistía Internacional, cuyos expertos advirtieron a su vez que los archivos de las prisiones y otros documentos de gran importancia podrían perderse si persisten las condiciones actuales de inseguridad en los centros de detención.
La delegación de Amnistía presente en Libia pidió al CNT proteger los documentos en lugares y lograr la restitución de los archivos robados. "Los archivos de las prisiones y otras pruebas pueden ser de gran importancia para futuros procesos", señalaron.
Rebeldes se niegan a extraditar terrorista de Lockerbie en coma
Trípoli | En Trípoli, un hermano del libio condenado por el atentado de Lockerbie, Escocia, dijo ayer que Abdel Baset al-Megrahi no debe ser devuelto a la cárcel en Occidente, porque ya está "entre la vida y la muerte" en su casa de la capital.
Por su parte, el hijo de Al-Megrahi, Khaled, dijo ayer a SkyNews que los rebeldes libios robaron las medicinas contra el cáncer de su padre.
El 22 de agosto, varios senadores de Nueva York le pidieron al gobierno de transición de los rebeldes libios que hagan plenamente responsable a Al-Megrahi de la explosión en 1988 del vuelo 103 de Pan Am, en el que murieron 270 personas. Los rebeldes ya han dicho que no lo extraditarán.
El hermano del atacante dijo este fin de semana al canal de noticias CNN que Al-Megrahi padece un cáncer terminal y que estaba "sobreviviendo asistido con oxígeno y una sonda intravenosa" bajo el cuidado de su familia.
El primer ministro escocés, Alex Salmond, dijo ayer que nunca tuvo intención de pedir la extradición.
El gobierno escocés liberó a Al-Megrahi en 2009, creyendo que iba a morir pronto de cáncer. Luego fue recibido como un héroe en Libia. AP, AFP y ANSA
Las cifras
50.000 Son los prisioneros siguen de-saparecidos en Libia, según los rebeldes. Estos liberaron a unos 10.000 encarcelados por Gadafi.
23.000 Son las botellas de agua entregó Unicef en Trípoli y distribuirá otras 90.000 para intentar amortiguar la gran crisis hídrica.