GARCÍA LORCA

Exponen las artes menos conocidas del poeta granadino

García Lorca mostró sensibilidad plástica, musical y por el cine

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Federico García Lorca. Foto: Archivo El País

Para capturar el genio de Federico García Lorca, la fundación Jan Michalski abarca en una exposición la dimensión escénica del poeta granadino y descubre al público su sensibilidad cinematográfica, plástica y musical, facetas menos conocidas del maestro de la lengua española.

Situada en Montricher, a los pies del macizo del Jura, la institución ofrece hasta el 24 de septiembre un paseo por la dramaturgia lorquiana a través de borradores, carteles, fotos y vídeos, la mayoría donados por la familia del poeta.

La fundación encargó al director teatral reusense Lluís Pasqual y al artista multidisciplinario barcelonés, Frederic Amat —amigos y expertos en la figura de Lorca—, que ejercieran el papel de comisarios de esta exposición. Los dos artistas decidieron convertir la exhibición en una especie de teatro, con suelo tapizado de color rojo y paredes azules.

Fusilado por los fascistas a la edad de 38 años, Lorca (1898-1936) "forma parte del mundo de las estrellas fugaces, de vida corta, que estallan cegadoras y cuya estela permanece durante mucho tiempo", se puede leer en las paredes de la exposición, impregnadas de fragmentos de la obra dramática del poeta.

Bajo el nombre de "Federico García Lorca: en escena" y dividida en siete secciones, la muestra recoge huellas "imprescindibles" de su vida, desde el decorado de sus primeras funciones del guiñol, hasta el manuscrito de la página final de su última obra, "La Casa de Bernarda Alba".

El cartel conmemorativo de la función número cien en Buenos Aires de "Bodas de sangre", que preside la sala, muestra como, pese a su corta vida, el poeta conoció un éxito apabullante con su teatro, en todo el mundo.

Como prueba, los comisarios han contrapuesto al cartel original de la primera representación de la tragedia, las imágenes promocionales de la misma obra realizada por indígenas en Villahermoso, en la selva mexicana.

Justo enfrente han sido dispuestas instantáneas de la primera representación de "El público" en 1986, bajo la dirección de Pasqual y la escenografía de Amat, pioneros en abordar un texto que, por su innovación, se convirtió en el ejemplo paradigmático de aquello que los críticos llamaron "teatro imposible".

Con la convicción de que la cultura podía transformar un país, el poeta fundó la compañía teatral itinerante "La Barraca" (1931-1936), con la que representó obras del Siglo de Oro español en los lugares más recónditos de la península ibérica, una experiencia pionera documentada en Montricher con una película muda. Las imágenes en movimiento que se muestran son un tesoro único, que, no obstante, recuerda al espectador que no se conserva prueba alguna de la voz del autor, que era, aunque este hecho sea menos conocido, un dotado músico y pianista y coleccionista de canciones populares perdidas.

Queda a la disposición de quienes quieran, poner en marcha un tocadiscos para escuchar las pulsaciones de los dedos del poeta al piano acompañando a Encarnación López Júlvez.

Además de la faceta musical al patrimonio poético y dramático inmenso que dejó Lorca, la muestra pone en valor otras dos dimensiones "olvidadas": la del cinéfilo y la del dibujante.

El mismo año en que escribió "El público", en 1929, Lorca creó el guion de su único filme "Viaje a la luna", llevada a la gran pantalla por Amat, quien cedió a la fundación los derechos de la película, que se puede disfrutar enteramente en la muestra.

Por toda la sala hay originales de los delicados dibujos de Lorca, elogiados por el gran pintor Joan Miró como "los dibujos de un poeta".

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