Europa sella nuevo pacto fiscal y el Reino Unido queda aislado

Crisis del euro. Cameron recalcó que su país sigue siendo parte fundamental de la UE Algunos integrantes aún evalúan si aceptan el acuerdo EE.UU. saludó los progresos de la cumbre

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BRUSELAS | AP Y AFP

Los dirigentes europeos alcanzaron un acuerdo para reforzar la disciplina fiscal en la Eurozona, celebrado por los mercados, pero no logró el apoyo de Gran Bretaña, que se quedó aislada al rechazar el plan.

"Salvo uno, todos los países de la Unión Europea (UE) están considerando participar" en el pacto hacia una nueva unión fiscal europea, dijo el jefe de la UE, Herman Van Rompuy al término de la cumbre.

La que muchos definían como la "cumbre del todo o nada" logró "buenos resultados", estimaron el Banco Central Europeo (BCE), Francia y Alemania tras diez horas de negociaciones.

Aislamiento. Pero la maratónica cumbre, que concluyó ayer de madrugada, estuvo también marcada "por grandes desacuerdos", según dijo Gran Bretaña que rechazó cambiar los tratados para lograr la reforma ambiciosa de Europa, impulsada por Alemania.

"Hubiéramos preferido un acuerdo de 27" países de la Unión Europea, dijo el mandatario francés Nicolas Sarkozy. "Pero no fue posible debido a nuestros amigos británicos", explicó. Ahora se hará de forma "intergubernamental", debiendo tener que ser ratificado por los 17 miembros de la Eurozona, sumado a nueve países de la UE que no adoptaron al euro, sin tener que reformar los tratados, añadió.

Presionado por el ala más euroescéptica de su partido, Cameron rechazó cambiar los tratados e impuso a cambio varias condiciones para proteger la city financiera de Londres, aduciendo que "es mejor quedarse fuera" si su país no "puede obtener salvaguardas".

"Fue una decisión difícil, pero buena", declaró Cameron, que responsabiliza a la Eurozona de los males de la economía británica.

El premier británico negó que su país haya quedado excluido: "No estamos excluidos, estamos en la Unión Europea, somos un miembro relevante del mercado único", declaró en una entrevista antes de su retorno a Londres.

"Por supuesto, esto representa un cambio en nuestras relaciones con Europa", estimó sobre su rechazo a aceptar un cambio del tratado de la Unión Europea.

"Pero el núcleo de nuestra relación -el mercado único, el comercio, la inversión, el crecimiento, el empleo- sigue idéntico", juzgó el primer ministro conservador.

"En materia de defensa, somos el principal miembro (europeo) en la OTAN, en materia de política exterior europea, somos uno de los principales actores", agregó.

"Pero no estamos en la moneda única, no queremos estarlo, no estamos en la zona de libre circulación de Schengen y estoy contento porque quiero que utilicemos nuestras fronteras para protegernos contra la inmigración ilegal, las armas y la droga", agregó.

Para la canciller alemana, Angela Merkel, este "buen resultado" permitirá al euro restaurar su "credibilidad". El plan prevé un endurecimiento de la disciplina fiscal en los países que adoptaron la unión monetaria, que contempla la posibilidad de imponer sanciones automáticas para los países infractores, cuyo déficit supere el 3% del PIB.

En el campo de los cortafuegos, los mandatarios acordaron reforzar el Fondo Monetario Internacional (FMI) con cerca de 267.543 millones de dólares, "en forma de préstamos bilaterales", para que pueda socorrer a los países amenazados de la Eurozona. "Buscamos contribuciones de la comunidad internacional", reza el comunicado.

Los mandatarios también decidieron adelantar un año, a julio de 2012, la puesta en marcha, bajo la égida del Banco Central Europeo, del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que durante un año funcionará junto con el fondo de rescate europeo (FEEF).

Sin embargo, Merkel rechazó convertir a este mecanismo de rescate permanente en una institución crediticia que pueda recibir fondos del BCE. Los europeos se comprometieron a revisar su capacidad de intervención en 2012.

El debate para la creación de eurobonos, una medida de solidaridad que pedían varias de las economías más amenazadas, también quedó postergado.

"La solución de la crisis no está en hacer los recursos más accesibles", zanjó Merkel al término de la cumbre.

Los europeos no lograron un compromiso directo del BCE para que intervenga más en los mercados de deuda, comprando bonos emitidos por los países amenazados. De todas maneras, el jefe del BCE, Mario Draghi, celebró el "muy buen resultado" para la Eurozona, que logró la "base de un pacto fiscal". El acuerdo "será de gran ayuda ante la situación actual", dijo Draghi.

Para el presidente en funciones del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el estímulo principal del acuerdo es que "se reduzcan las tensiones en los mercados".

Las principales bolsas europeas celebraron el acuerdo con notables alzas: el principal índice de la Bolsa de Londres ganó 0,83%; el de París, 2,48%; Fráncfort subió 1,91%; Madrid ganó 2,23% y Milán avanzó 3,37%. Wall Street, en tanto, cerró en alza pronunciada. El Dow Jones subió 1,51% y el Nasdaq, 1,93%.

Apoyo. Estados Unidos saludó las señales de progreso para contrarrestar la crisis de la deuda en la zona euro.

"Ha habido un progreso razonable y eso es una buena cosa", afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en la primera reacción de Estados Unidos ante la cumbre.

"Al fin de cuentas, es un problema europeo que necesita una solución europea. Pensamos que ellos deben actuar de una forma decidida para resolverlo. Pero hubo progresos", agregó.

Las principales medidas

Provisión de 267.543 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) -que deberá ser confirmada en 10 días- para garantizar que la institución de Washington tiene suficientes recursos para hacer frente a la crisis.

Acuerdo para llegar a un pacto fiscal y gobernanza reforzada para estimular la disciplina presupuestaria en 23 países de los 27 de la Unión Europea. Gran Bretaña y Hungría se han opuesto, Suecia y República Checa lo están pensando. Se prevé un déficit "estructural anual" del 0,5% del Producto Interno Bruto. Bruselas definirá un calendario para llegar a este objetivo.

Bruselas podrá pedir la revisión de los presupuestos nacionales en caso de que estos no se ajusten a las reglas.

Adelantar en un año la puesta en marcha del Mecanismo de Estabilidad Financiera y mantener el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera hasta mediados del 2013. Entre los dos, tendrán una capacidad de préstamo de 669.031 millones de dólares.

No se volverá a pedir al sector privado que comparta costes en caso de un impago parcial o total de deuda, como fue el caso de Grecia, que habrá sido un caso "único y excepcional".

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