INCERTIDUMBRE
La coalición de derecha tendrá mayoría absoluta en el Senado y Diputados; Meloni, en su primer discurso, prometió “gobernar para todos” los italianos "con el objetivo de unir al pueblo”.
Una palabra se impuso en Europa al confirmarse del triunfo de Giorgia Meloni en Italia a la cabeza de una coalición de derechas: incertidumbre.
Tras obtener la mayoría absoluta en el Parlamento, Meloni, líder de Hermanos de Italia, y sus aliados Matteo Salvini de La Liga y Silvio Berlusconi de Forza Italia, formarán gobierno.
El recuento de los votos confirmó ayer lunes la clara ventaja de Meloni, que obtuvo más del 26%. Segundo quedó el Partido Demócrata (PD, centroizquierda) de Enrico Letta (19%).
Con La Liga (8,8%) y Forza Italia (8,2%), Meloni tendrá una mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en el Senado.
En su primer discurso tras la elección, Meloni prometió “gobernar para todos” los italianos. “Lo haremos con el objetivo de unir al pueblo”, sostuvo.
“Italia tiene cinco años por delante de estabilidad”, prometió por su parte Salvini, mientras el veterano Berlusconi regresa al Senado tras haber sido expulsado en 2013 por su condena a fraude fiscal. “Voy a garantizar el perfil europeísta y atlantista del próximo gobierno”, anunció Berlusconi.
La prensa conservadora exultaba el lunes. “Revolución en las urnas”, titulaba Il Giornale, el rotativo de la familia Berlusconi. “La izquierda derrotada ¡¡¡(somos) libres!!!”, escribió el diario Libero.
Pero para el diario de los industriales La Stampa pesan “las mil incógnitas” que se abren en Italia tras la “histórica victoria” de la ultraderecha.
El nuevo ejecutivo sucederá al gobierno de unidad nacional liderado desde enero de 2021 por Mario Draghi, el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) que tomó las riendas de la tercera economía de la eurozona hundida por la pandemia. Draghi negoció con la UE una ayuda financiera de casi 200.000 millones de euros, a cambio de que su país realice profundas reformas económicas e institucionales.
El nuevo gobierno de Meloni tendrá que gestionar la crisis provocada por una inflación galopante, mientras Italia tiene una deuda que representa el 150% del PIB, la más alta de la zona euro detrás de Grecia.
Los inversores oscilaban este lunes entre la preocupación y la cautela tras la victoria de la líder posfascista.
Qué dice Europa
La UE espera una “cooperación constructiva con las nuevas autoridades italianas”, dijo el portavoz del Ejecutivo comunitario, Eric Mamer, quien negó que los comicios se puedan leer como un “juicio” a las políticas europeas.
Dentro de las familias políticas europeas, Forza Italia de Berlusconi está dentro del Partido Popular Europeo (PPE); la Liga de Salvini está en el grupo ultraderechista Identidad y Democracia (ID) -donde está también el Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen-; y Hermanos de Italia de Meloni está con los Conservadores y Reformistas (ECR), al que también pertenece el partido de extrema derecha español VOX.
Mientras Meloni ha recibido el apoyo entusiasta de los gobiernos derechistas de Polonia y Hungría, así como las felicitaciones de VOX y de Reagrupamiento Nacional de Francia, otros países han manifestado abiertamente su preocupación.
Los populismos “siempre terminan en catástrofe”, comentó el ministro de Asuntos Exteriores del gobierno socialista de España, José Manuel Albares.
En Francia, la primera ministra, Elisabeth Borne, advirtió que su país estará “atento” al “respeto” de los derechos humanos y del aborto, mientras que Alemania espera que Italia siga siendo “muy favorable a Europa”.
Estados Unidos y Rusia
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, manifestó el deseo de trabajar juntos, subrayando que una de las líneas de trabajo será el respeto a los derechos humanos. “Italia es una aliado fundamental, una democracia fuerte y un socio precioso”, escribió en un tuit.
Rusia también opinó sobre el triunfo de Meloni. “Estamos listos para trabajar con toda fuerza política que sea capaz de superar el odio hacia nuestro país (...) y ser más constructiva en las relaciones”, declaró Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso Vladimir Putin.
Primera víctima
El triunfo de Meloni ya se ha cobrado su primera víctima en la política italiana: Enrico Letta, que abandonará la dirección del Partido Demócrata (PD). Letta anunció que seguirá solo hasta el próximo congreso del PD, previsto para marzo.
Su partido logró un 18,9%, por debajo del 20% que se habían marcado y similar al 18,7% obtenido en 2018, el más bajo de su historia.
En cierto sentido, esta vez la derrota ha sido incluso peor, pues debido a la ley electoral obtendrá unos 120 diputados y senadores, nunca tan pocos.
“Hoy es un día triste para Italia y Europa, nos esperan días duros”, dijo Letta ayer lunes al reconocer su derrota y anunciar que, “ante el desafío histórico” del momento, era necesario “un nuevo partido” en manos de la próxima generación.