LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

Europa se blinda ante el avance del COVID-19; dos de tres franceses bajo toque de queda

Europa intenta encontrar la manera de frenar el avance de la pandemia, que ya dejó más de 256.000 muertos en el continente.

Un bar de Barcelona cerrado debido a las restricciones por el COVID-19 en España. Foto: Reuters
Un bar de Barcelona cerrado debido a las restricciones por el COVID-19 en España. Foto: Reuters

¿Toques de queda, confinamientos o simplemente responsabilidad ciudadana? Europa intenta encontrar la manera de frenar el avance de la pandemia, que ya dejó más de 256.000 muertos en el continente y castiga también a países que supieron protegerse de la primera ola, como Alemania. Francia extendió ayer jueves el toque de queda a cerca de dos tercios de su población, mientras España considera una acción similar.

El primer ministro francés, Jean Castex, anunció que el toque de queda impuesto la semana pasada en París y otras ocho ciudades se extendería a 38 departamentos más, confinando a 46 millones de los 67 millones de habitantes del país en sus hogares de 21.00 a 06.00.

“Una segunda ola de la epidemia de coronavirus está en marcha. La situación es muy grave”, dijo Castex.

Francia registró un récord de 41.622 nuevos casos ayer jueves, 15.000 más que el miércoles, y se acerca al millón de contagiados (999.043).

En España, donde el ministro de Salud, Salvador Illa, dijo que la epidemia estaba ahora “fuera de control” en algunas zonas del país, las autoridades regionales presionan al gobierno para que imponga un toque de queda nacional.

España notificó ayer jueves 20.986 nuevos casos, con lo que el total desde el inicio de la epidemia es de 1.026.281 de contagios y los muertos llegan a 34.521, tras registrarse 155 más. La región de Madrid sigue a la cabeza en nuevos contagios diarios, con 2.213 más, seguida de Aragón (1.063); País Vasco, (879); Andalucía (672); Navarra, (593), y Cataluña (459). En los últimos 14 días la incidencia española acumulada (casos por cada 100.000 habitantes) es de 320,8, que llega a triplicarse en la región de Navarra (1.058).

La media de España está por debajo, no obstante, de Bélgica (893), Holanda (545,6), Francia (426,5) y el Reino Unido (341,2).

España se convirtió el miércoles en el primer país de la Unión Europea en superar el millón de infectados.

La Comunidad Valenciana anunció ayer un toque de queda de medianoche a seis de la mañana que empezará a principios de la semana que viene. La medida se conoció tras el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud donde se discutió extender esta restricción a todo el país, pero finalmente no se llegó a un acuerdo. “Creemos que el estado de alarma es el instrumento jurídico para aplicar el toque de queda”, dijo el ministro Illa.

Calles casi desiertas en pleno día en la ciudad francesa de Saint-Etienne. Foto: AFP
Calles casi desiertas en pleno día en la ciudad francesa de Saint-Etienne. Foto: AFP

El Consejo Interterritorial aprobó un nuevo paquete de medidas para frenar al coronavirus con voto favorable de todas las comunidades excepto el País Vasco y Madrid, que se han abstenido. El plan contempla el cierre de la actividad económica a partir de las 22.00 e insta a cerrar interiores de bares y restaurantes a las localidades con mayor riesgo. El ministerio de Salud español fijó además cuatro niveles de alerta en función de la gravedad de la pandemia.

Después de que Europa parecía haber recuperado cierto control sobre la epidemia tras los dramáticos confinamientos de marzo y abril, un aumento de casos en las últimas semanas ha vuelto a poner al continente en el centro de la crisis.

Alemania, que informó más de 10.000 casos diarios por primera vez, extendió las advertencias de viaje para Suiza, Irlanda, Polonia, la mayoría de las regiones de Austria e Italia, incluida Roma.

“Aún tenemos la posibilidad de frenar una mayor propagación del virus”, dijo Lothar Wieler, del Instituto Robert Koch, la agencia de enfermedades infecciosas de Alemania.

Por su lado, Eslovaquia decidió ayer jueves confinar a toda su población durante una semana, del 24 de octubre al 1 de noviembre, con el fin de frenar el coronavirus. Sólo se podrá abandonar el domicilio para ir al trabajo o comprar medicinas y otros bienes básicos, acompañar a los niños a la escuela, ir a pasear al perro o desplazarse a algún lugar de recreo al aire libre, matizó el jefe de gobierno en rueda de prensa.

Más de 5,3 millones de personas en toda Europa han contraído la enfermedad. Eso se compara con 8,3 millones de casos en Estados Unidos y 7,7 millones en India.

Se disparan las ventas de papel higiénico, desinfectantes y jabón

El resurgimiento de casos de COVID-19 en Europa contrasta con varios países de Asia y el Pacífico, donde los confinamientos draconianos y el rastreo riguroso de contactos han ayudado a contener la pandemia.

Enfrentando los enormes costos del coronavirus, los líderes europeos están desesperados por evitar repetir los cierres que derrumbaron sus economías. Pero a medida que aumentan los casos y los servicios de salud se ven sometidos a una mayor presión, se ven obligados a imponer y ampliar restricciones.

En medio de la creciente alarma pública, la oficina de estadísticas de Alemania señaló que las ventas de papel higiénico aumentaron casi un 90% la semana pasada desde los niveles anteriores a la crisis, con saltos casi igual de bruscos en las ventas de desinfectantes y jabón.

Con el invierno aproximándose en Europa, los servicios de salud se preparan, ya que la ola de pacientes con COVID-19 coincide con las enfermedades respiratorias estacionales. “Ya estamos abrumados”, dijo Bruno Megarbane, jefe de CTI del hospital Lariboisiere en París.

Habilitación plena para el antiviral remdesivir
Remdesivir. Reuters.

La agencia reguladora de medicamentos de Estados Unidos (FDA) dio ayer jueves una autorización plena al medicamento antiviral remdesivir para ser usado en el tratamiento de enfermos hospitalizados por COVID-19, confirmando la autorización condicional acordada en mayo.

El laboratorio Gilead anunció que recibió la autorización para el medicamento y destacó que de momento se trata del único tratamiento específico contra el COVID-19 aprobado tras un proceso de verificación más riguroso y definitivo.

Otros tratamientos han recibido autorizaciones de utilización de urgencia, que son temporales y otorgadas en base a datos menos completos que una autorización plena, y pueden ser revocadas al final del estado de urgencia sanitario.

La acción de Gilead subió 4% en la bolsa de Nueva York después del anuncio.

Más tratamientos están disponibles desde hace meses en los hospitales gracias a las autorizaciones temporales, como el corticoide dexametasona. Europa y otros países también autorizaron el remdesivir de forma temporal.

El remdesivir fue uno de los primeros medicamentos que mostraron relativa eficacia en los rigurosos ensayos para acortar en varios días el tiempo de recuperación de los pacientes hospitalizados.

Pero no se ha probado que reduzca la mortalidad.

Es más, un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgado hace una semana, dijo que este medicamento casi no había tenido incidencia en la sobrevida de los pacientes. Gilead respondió a la OMS con otro informe que dice lo contrario.

Podrá darse a los adultos y a los niños de más de 12 años que pesen al menos 40 kilos, en caso de que requieran hospitalización y solo podrá administrase por inyección, en un centro médico o entorno equivalente. Otra autorización de urgencia fue dada para los niños de menos de 12 años que pesen, al menos, 3,5 kilos.

El presidente Donald Trump, que enfermó de COVID-19 a comienzos de octubre, recibió este tratamiento durante cinco días, además de otros.

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