CONFLICTO
El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, afirmó que Washington urgió “a todas las partes preservar el statu quo histórico” que rige en la zona de la Explanada de las Mezquitas.
Estados Unidos realizó gestiones ante Israel y los palestinos para que las tensiones de las últimas semanas no deriven en un nuevo enfrentamiento.
El secretario de Estado, Antony Blinken, hablo ayer martes por teléfono con el ministro de Exteriores israelí, Yair Lapid, y con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.
“El ministro Lapid le dijo al secretario de Estado que Israel no está dispuesto a tolerar la incitación a la violencia y enfatizó la necesidad de un apoyo internacional para devolver la calma a Jerusalén”, informó un portavoz del Ministerio de Exteriores israelí.
Del lado palestino, la agencia oficial Wafa señaló que Abás transmitió a Blinken “la importancia de poner fin a las acciones unilaterales y comprometerse con los acuerdos ya firmados”, sobre todo en lo que respecta a la preservación del “statu quo” en la Explanada de las Mezquitas, custodiada por Jordania, sagrada tanto para judíos como para musulmanes y donde solo estos últimos tienen permitido rezar.
Abás también insistió al secretario de Estado sobre la necesidad de “la rápida reapertura de un consulado estadounidense en Jerusalén” (cerrado por la Administración de Donald Trump en 2019).
Estas conversaciones llegan poco después del primer intercambio de fuego entre Israel y las milicias palestinas de la Franja de Gaza en siete meses y tras varias semanas de tensión.
El lunes, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, afirmó que Washington urgió “a todas las partes preservar el statu quo histórico” que rige en la zona de la explanada.
La violencia en la región empezó hace casi un mes, con una serie de ataques en territorio israelí.
El lunes Israel atacó objetivos de Hamás en la Franja de Gaza, en represalia por el lanzamiento de un cohete desde el enclave palestino.
Hamás aseguró haber usado su defensa antiaérea para contrarrestar los ataques, que no causaron bajas, según fuentes de seguridad en Gaza.
Las sirenas de alerta habían sonado la noche del lunes en el sur de Israel, cuando el cohete fue disparado desde el enclave palestino, en el primer incidente de este tipo desde enero.
El artefacto fue interceptado por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, indicaron las fuerzas armadas israelíes, que precisaron que detuvieron a cinco personas en operativos de “contraterrorismo” en Cisjordania, un territorio separado de Gaza.
Las autoridades lanzaron estos operativos tras una serie de ataques recientes en Israel, dos de los cuales fueron perpetrados en Tel Aviv por jóvenes palestinos de Cisjordania.
Catorce personas han muerto en estos ataques en Israel desde el 22 de marzo, mientras que 23 palestinos han perdido la vida en operativos israelíes en Cisjordania.