BEIJING | EFE
China, EEUU, las dos Coreas, Rusia y Japón se preparaban ayer para el diálogo nuclear a seis bandas que se inicia hoy en Pekín tras un año sin contactos y de alta tensión, pero declaraciones previas de estadounidenses y norcoreanos hablan de posiciones muy alejadas.
Las afirmaciones del delegado norcoreano, Kim Kye-gwan, quien al llegar a Pekín aseguró que Corea del Norte no desea hablar de armamento nuclear en las conversaciones, han sembrado de incertidumbre el futuro del mecanismo de diálogo, tras cuatro años de interminables contactos.
El negociador estadounidense, Christopher Hill, señaló hoy por su parte que Washington espera progresos, pero aseguró que para ello Pyongyang "ha de tomarse en serio la cuestión de la desnuclearización".
Por tanto, el principal escollo de las negociaciones que empiezan mañana, después de 13 meses "congeladas", es que las principales partes implicadas ni siquiera están de acuerdo en el tema a tratar, ya que para EE.UU. es el desarme nuclear de Pyongyang, mientras que para Corea del Norte son las sanciones económicas.
Corea del Norte rompió las negociaciones en noviembre de 2005, cuando se inició una investigación de EE.UU. en el Banco Delta Asia de Macao por presunto contrabando y falsificación de dólares a través de cuentas norcoreanas en esa entidad, que fueron bloqueadas.
El único consenso entre todas las partes es que se debe desarrollar el principio de acuerdo logrado en setiembre de 2005, por el que Corea del Norte se comprometía a desmantelar su programa atómico a cambio de ayudas económicas y garantías de seguridad.