UNA LUZ PARA EVITAR LA GUERRA
El presidente de Francia aseguró haber recibido la garantía del mandatario ruso, Vladimir Putin, de que no habrá una nueva “escalada”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, es optimista de que podrá evitar la guerra. Al final de un peregrinaje por Moscú, Kiev y Berlín en apenas 48 horas, Macron aseguró ayer martes que ve “soluciones concretas” a la crisis entre Rusia y Occidente debido a Ucrania, y dijo haber recibido la garantía de su homólogo ruso, Vladimir Putin, de que no habrá una nueva “escalada”.
Macron se reunió ayer en Berlín con el canciller alemán Olaf Scholz y el presidente polaco Andrzej Duda.
Ante una de las peores crisis desde la Guerra Fría provocada por el despliegue de decenas de miles de soldados rusos en la frontera ucraniana, Macron se reunió con Putin cinco horas el lunes en Moscú y luego con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski tres horas en Kiev ayer martes ante de viajar a Berlín, en busca de una salida diplomática.
Por su parte, el presidente Joe Biden recibió el lunes en la Casa Blanca al canciller Scholz.
La acumulación de tropas hace temer a los occidentales una invasión de Rusia, que en 2014 anexó la península de Crimea y apoya a los separatistas prorrusos que se enfrentan al ejército ucraniano desde ese año, en un conflicto que deja más de 13.000 muertos y que no ha cesado pese a los acuerdos de paz de Minsk.
En declaraciones a la prensa en Kiev, Macron, cuyo país preside actualmente la Unión Europea (UE), aseguró que obtuvo un “doble compromiso” de los gobiernos de Ucrania y Rusia de respetar esos acuerdos, y dijo creer en “soluciones prácticas concretas” para lograr una desescalada.
“No podemos subestimar el momento de tensión que estamos viviendo. No podemos resolver esta crisis en unas horas de conversaciones”, advirtió, no obstante.
A la espera de una solución diplomática, dijo haber obtenido promesas de Putin durante su encuentro de la noche del lunes: “Me dijo que no sería la causa de la escalada”.
El presidente francés es el primer líder occidental de alto nivel que se reúne con Putin desde que las tensiones se intensificaron en diciembre.
Tras su encuentro, Putin consideró que “algunas ideas” de su homólogo francés podrían “sentar las bases de avances en común”.
Putin, que no dijo nada sobre las tropas rusas desplegadas en la frontera con Ucrania, denunció una vez más la negativa de Occidente de ceder y poner fin a la política de expansión de la OTAN y a retirar sus activos militares de Europa del Este. Rusia presentó sus demandas como las condiciones para salir de la frontera ucraniana.
Pero según la presidencia francesa, Putin aceptó considerar las propuestas de Macron, entre ellas el compromiso de no tomar nuevas iniciativas militares por parte de ninguno de los dos bandos, el inicio de un diálogo sobre el dispositivo militar ruso y realizar conversaciones de paz sobre el conflicto de Ucrania.
El lunes, el gobierno de Ucrania había insistido sobre tres “líneas rojas”: ningún compromiso sobre la integridad territorial de Ucrania, ninguna negociación directa con los separatistas y ninguna injerencia en su política exterior.
El presidente ucraniano Zelenski aseguró: “Realmente, no creo en palabras. La transparencia para mí significa pasos concretos. En nuestro caso, pasos hacia la desescalada. Esa persona (Putin) dispone de todos los medios para ello”.
Además, puso en duda las afirmaciones que Putin le hizo a Macron sobre que él no es “el iniciador de la escalada” en la frontera con Ucrania y que “él solo reacciona”. “No conozco a nadie en Europa capaz de presionar a Rusia, un país muy poderoso”, afirmó.
Macron anunció que el 10 de febrero se celebrará en Berlín otra reunión a nivel de asesores del Formato de Normandía -Ucrania, Rusia, Francia y Alemania- para el arreglo de la crisis ucraniana.
En el plano militar, Rusia se comprometería a retirar sus tropas de Bielorrusia, una vez finalizadas las maniobras en febrero. “Nadie ha dicho nunca que las fuerzas rusas vayan a permanecer en territorio bielorruso”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
“Se trata de maniobras conjuntas y, por supuesto, esto supone que las tropas volverán a sus bases al final de estos ejercicios”, agregó.

Sin embargo, más al sur, seis buques de guerra rusos abandonan el Mediterráneo para dirigirse al mar Negro en el marco de unas maniobras marítimas anunciadas el mes pasado, una zona de tensión porque limita con Ucrania, Rusia, la anexionada península de Crimea y varios países de la OTAN.
Ucrania tiene previsto realizar maniobras a gran escala entre el 10 y el 20 de febrero, con drones de combate comprados a Turquía y misiles antitanque suministrados por Washington y Londres, en paralelo a las maniobras ruso-bielorrusas.
Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido también han enviado refuerzos militares a Europa. Un primer destacamento de unos 100 soldados estadounidenses llegó a Rumanía. (AFP, EFE)
“Simples hechos, no alarmismo”, dice EE.UU.
Frente a acusaciones de “alarmismo” respecto a una posible invasión de Rusia a Ucrania, Estados Unidos defiende la credibilidad de sus advertencias.
“Esto no es alarmismo. Son simplemente los hechos”, dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, en una conferencia de prensa.
Meses atrás, Washington comenzó a encender las alarmas sobre una acumulación de tropas rusas en la frontera con Ucrania, acusando al presidente Vladimir Putin de planear un ataque masivo.En los últimos días, el gobierno de Joe Biden filtró las evaluaciones de inteligencia sobre la situación actual en la frontera entre ambos países.
Rusia ya movilizó 110.000 efectivos a la frontera, casi 70% de las 150.000 tropas necesarias para una invasión a gran escala, que podría lanzarse a mediados de febrero, de acuerdo con los servicios de inteligencia estadounidenses.
Pero actores clave intentaron bajar el tenor de las advertencias. “No confíen en las previsiones apocalípticas”, señaló el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba, el domingo en Twitter. En una pequeña concesión, la Casa Blanca se retractó la semana pasada de calificar de “inminente” a una posible invasión.
Baja del petróleo refleja el optimismo.
El inicio de un posible apaciguamiento en las tensiones sobre Ucrania y el optimismo prudente sobre Irán hicieron retroceder los precios de petróleo ayer martes, así como una revisión al alza de las estimaciones de producción estadounidense.
El barril de Brent del mar del Norte para entrega en abril, el más negociado en Londres, perdió un 2,05%, para terminar a 90,78 dólares. En Nueva York, el barril de West Texas Intermediate (WTI), con plazo en marzo, cedió el 2,14% y cerró a 89,36 dólares.
“El gobierno estadounidense trató de calmar los precios negociando de urgencia con Irán un nuevo acuerdo nuclear”, comentó Louise Dockson, analista de la consultora Rystad Energy.
La nueva serie de conversaciones iniciadas en Viena intenta llegar a un acuerdo sobre el programa iraní. Un portavoz del Departamento de Estado estimó que dicho acuerdo estaba “a la vista” pero es imprescindible que se produzca en las próximas semanas.
EE.UU. impulsa alianza regionales en Asia-Pacífico ante avance chino.
Mientas se desarrollan las negociaciones para evitar la guerra por Ucrania, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, viajó a la región Asia-Pacífico con el objetivo de apuntalar asociaciones regionales frente a una China en expansión.
Blinken pasará tres días en Melbourne para una reunión con sus pares del grupo Quad -Estados Unidos, Japón, India y Australia- que Washington espera convertir en un baluarte contra Pekín por el dominio regional. La visita incluirá reuniones con el primer ministro de Australia Scott Morrison y otros altos funcionarios del país, mientras buscan avanzar en el pacto de defensa trilateral AUKUS que incluye a Gran Bretaña, así como un acuerdo entre Estados Unidos y Australia para la compra de ocho submarinos de propulsión nuclear.
Las reuniones de Blinken en Australia se realizan bajo la sombra de la crisis por la acumulación de tropas rusas en la frontera de Ucrania.
El sábado, Blinken hará una breve escala en Fiji para reunirse con varios líderes de las islas del Pacífico, muchos de los cuales están siendo cortejados por China. “El mensaje clave que el secretario llevará s que nuestras asociaciones cumplen”, dijo el subsecretario para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, Daniel Kritenbrink.