El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de 80 años, fue operado en febrero de una “pequeña” lesión de la piel en el tórax, que resultó ser cancerosa, informó ayer viernes su médico.
Es un carcinoma basocelular extirpado con éxito que “no tiende a extenderse ni a causar metástasis”, afirmó el médico de Biden, Kevin O’Connor, en un informe hecho público por la Casa Blanca.
El médico agregó que Biden “no requiere más tratamiento”.
“El lugar de la biopsia ha cicatrizado muy bien” y el presidente seguirá bajo “vigilancia dermatológica”, dijo O’Connor.
El carcinoma de células basales es diferente a otros cánceres de piel “más graves, como el melanoma o el carcinoma de células escamosas”.
Se lo extirparon durante un chequeo médico anual el 16 de febrero, después del cual el presidente fue declarado “sano, vigoroso, apto para ejercer sus funciones”, dijo O’Connor en febrero tras el examen médico.
El médico explicó entonces que Biden pasó “mucho tiempo al sol en su juventud” y se le han extirpado cánceres de piel no melanoma localizados.
Biden, el presidente más longevo de la historia de Estados Unidos, se sometió en febrero a un exámenes físicos, neurológicos, dentales y de la vista, además de pruebas gastrointestinales.
En el informe, O’Connor mencionó los problemas leves de reflujo ácido del mandatario, que le obligan a aclararse la garganta con más frecuencia cuando está hablando o le provoca tos, síntomas que se acentúan después de las comidas.
El médico también mencionó entonces que Biden padece artritis y que la fractura que se hizo en 2020 en un pie le hace caminar de una forma rígida.
Por último, según dijo entonces O’Connor, se hizo “un detallado examen neurológico” que mostró que Biden no ha sufrido en los últimos meses ningún trastorno, como esclerosis múltiple, párkinson o derrame cerebral.
Biden analiza presentarse a la reelección en 2024 por el Partido Demócrata. En el Partido Republicano, en tanto, el expresidente Donald Trump (76) ya anunció que buscará un nuevo mandato.
Con información de EFE y AFP