El papa Francisco presidió anoche el tradicional Vía Crucis en el Coliseo romano, para recordar con el resto de fieles en la capital italiana las diferentes etapas o momentos vividos por Jesús desde que fue apresado hasta su crucifixión, muerte y sepultura.
Esta ceremonia fue instaurada en 1741 por el papa Benedicto XIV y, tras décadas de olvido, volvió a celebrarse en 1925.
Los textos de las meditaciones de este año fueron escritas por el obispo emérito italiano, monseñor Renato Corti de 79 años.
Durante las 14 estaciones del Vía Crucis se rezó por los que padecen diferentes sufrimientos, entre ellos, las víctimas de persecuciones religiosas o a causa de la justicia, las familias en dificultad y la explotación de menores. También se recordaron los sentimientos de Jesús durante su Pasión.
Entre las personas que cargaron la cruz se encontrarán familias y personas procedentes de Irak, Siria, Nigeria, Egipto y China.
El Papa utilizó ayer Twitter para referirse al Viernes Santo. "La Cruz de Cristo no es una derrota: la Cruz es amor y misericordia", escribió.
Oración.
El rito de evocación de la Pasión del Señor, ante la presencia del papa Francisco en la Basílica de San Pedro, concluyó ayer con una oración "por nuestros hermanos de fe perseguidos y por todos los ecce homo que existen en este momento sobre la faz de la tierra, cristianos y no cristianos". La oración fue pronunciada por Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia.
El Sumo Pontífice, que al inicio de la celebración permaneció postrado sobre el piso, en oración, por unos dos minutos, siguió sentado la lectura y el canto del relato bíblico de la Pasión, y como todos los otros, se arrodilló por largo tiempo cuando el lector narró el momento preciso de la muerte de Cristo en la colina del Gólgota.
Hoy no habrá celebraciones hasta la noche. A las 20:30 será la vigilia pascual. Mañana, a las 14:15 locales, tendrá lugar la misa. Y al mediodía Jorge Bergoglio impartirá la bendición urbi et orbi desde el balcón central de la basílica, para desear felices pascuas y bendecir a la ciudad y al mundo.

Oración del Viernes Santo recordó a los cristianos perseguidos