El Papa celebró misa de espalda a los fieles

Rito. Primera vez desde Concilio Vaticano II

2008-01-14 00:00:00 280x288

CIUDAD DEL VATICANO | EFE

El Papa Benedicto XVI celebró ayer la Fiesta del Bautismo de Jesús, bautizando a 13 niños en la capilla Sixtina. La celebración tuvo una particularidad: Benedicto usó el altar pegado a la pared y por lo tanto le dio la espalda a los fieles.

Por primera vez desde la reforma del Concilio Vaticano II un Papa volvió a darle la espalda a los fieles, aunque la celebración se desarrolló según el Misal ordinario, es decir el introducido por Pablo VI tras el Vaticano II y que "es y permanece" como la forma "normal" de la liturgia, según precisó el propio Pontífice cuando liberalizó la celebración de la misa en latín.

Hasta ahora se utilizaba el altar móvil para las misas en la capilla, el cual se colocaba delante de la pared en la que Miguel Ángel pintó el Juicio Final.

La Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice precisó que se decidió utilizar el antiguo altar pegado a la pared del Juicio Final para "no alterar la belleza y la armonía de esta joya arquitectónica". "Ello significa -según anticipó el Vaticano- que en algunos momentos el Papa dará la espalda a los fieles y mirará a la Cruz".

El Papa leyó la homilía en un trono colocado en la pared derecha, no al centro de la capilla.

Los 13 niños que fueron bautizados ayer son todos hijos de empleados del Vaticano. Dirigiéndose a los padres de los nuevos bautizados (ocho niñas y cinco niños), el Pontífice les exhortó a transmitirles "no sólo la vida física, sino también la espiritual".

REFUGIADOS. Tras la misa se asomó a la ventana de su apartamento que da a la plaza de San Pedro para rezar el Ángelus junto a varias decenas de miles de personas, que desafiaron la lluvia que caía sobre Roma.

Recordó que también ayer se celebraba la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, y dijo que los nacidos y crecidos en los campos de refugiados tienen derecho a un futuro, al tiempo que exhortó a los jóvenes inmigrantes a construir una sociedad justa, respetar las leyes y no caer en la violencia.

"Muchos jóvenes son obligados a vivir lejos de sus familias y de sus países, y muchos niños han nacido y crecido en los campos de refugiados. También tienen derecho a un futuro", afirmó el Papa.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar