El oso polar del zoológico de Buenos Aires falleció en la madrugada de Navidad por un cuadro de hipertermia. Tenía 16 años y se llamaba Winner. Había nacido en cautiverio y tuvo una descompensación sistémica que, según prevé el cuerpo de veterinarios del zoológico, se vio agravada por el nerviosismo del oso ante los cohetes y fuegos artificiales de esa festividad en la ciudad de Buenos Aires.
Winner vivía en un recinto especialmente acondicionado y era una de las mayores atracciones del Zoológico de la ciudad de Buenos Aires -ubicado en el barrio porteño de Palermo-. Era también uno de los animales más queridos por los cuidadores.
Las altas temperaturas de esta semana, que alcanzaron los 37 ºC, y una sensación térmica (hasta 45°C) agravada por la humedad porteña junto con el nerviosismo ante el estruendoso ruido de la pirotecnia le provocó al oso polar un cuadro de hipertermia por el que no pudo regular su temperatura corporal. Esto derivó en una descompensación sistémica fatal.
En un comunicado de prensa el Zoo comunicó la lamentable pérdida: " Respecto al carácter de Winner, podemos decir que era un oso con un temperamento nervioso que se manifestaba con estereotipos esporádicos. Con manejo, enriquecimiento ambiental y mucha paciencia y cariño, los cuidadores lograron disminuir estas manifestaciones. Lamentablemente, como consecuencia de los inusuales picos de temperatura, combinado con la pirotecnia del 24 a la noche y el temperamento nervioso del oso, dificultaron la normal termorregulación, llevando a la muerte del mismo".
Además aclara que "la muerte por hipertermia tiene un contenido ambiental y otro individual asociado al temperamento del individuo ".
En declaraciones a la TV argentina el director de Bienestar Animal del Zoo porteño, Miguel Rivolta, manifestó su "profunda tristeza". Asimismo, admitió que cuando el animal entró en shock no había ningún veterinario en el lugar y que cuando el cuerpo de veterinarios llegó a socorrerlo -en la madrugada del martes 25- tras ser alertado por el personal de guardia del Zoológico, el oso ya había fallecido.
Rivolta aseguró que para el 31 de diciembre y 1º de enero próximo el lugar tendrá un veterinario de guardia.
BUENOS AIRES | VICTORIA MOLNAR