Los bomberos siguen luchando contra el incendio declarado el domingo en la isla de Ibiza, que se reactivó por el viento y ha arrasado hasta ahora unas 350 hectáreas, calcinado treinta coches y obligado evacuar a unas cien personas.
"El trabajo (de los bomberos) es difícil por el calor", explicó a AFP un portavoz de los servicios de emergencia de la isla, antes de agregar que "trabajamos para intentar tener controlado el fuego durante el día".
El incendio comenzó en la tarde del domingo en Benirras, en el noreste de esta turística isla mediterránea, provocando la evacuación ese mismo día de unas 1.200 personas que corrían el peligro de verse atrapadas por las llamas en una playa.
Desde entonces, otro centenar de personas tuvieron que ser evacuadas ya que el fuego amenazaba una treintena de viviendas y un hotel, añadieron los servicios de emergencia.
En total, se han contabilizado "cuatro heridos leves" desde el domingo por quemaduras e inhalación de humo.
Unos "300 bomberos y 13 aeronaves" (helicópteros, Canadairs...) siguen trabajando en la zona, precisaron.
Según la agencia española Europa Press, el fuego habría sido provocado por la explosión accidental de un coche en un estacionamiento, pero los servicios de emergencia no confirmaron esta información, afirmando que "habrá una investigación para conocer las causas del incendio".
AFP