EL CAIRO | AP, AFP, EL PAÍS DE MADRID
Egipto se encontraba ayer en estado de alerta tras el ataque multitudinario a la embajada de Israel en El Cairo, el primero de su tipo desde que ambos países sellaron la paz hace 32 años.
El embajador israelí en Egipto, Yitzhak Levanon, abandonó el país junto con su familia y parte del personal de la misión diplomática después de que cientos de egipcios asaltaran la embajada israelí en El Cairo, la atacaran, derribaran el muro que la protege y entraran en el edificio que la alberga.
Tras una manifestación en protesta por la lentitud de los cambios democráticos de la Junta que se hizo cargo del país después del derrocamiento en febrero de la dictadura de Hosni Mubarak, cientos de manifestantes se dirigieron hacia la legación israelí, derribaron el muro que la rodea, pese a la presencia policial, y entraron en el edificio. Los choques posteriores con la policía y el ejército han dejado tres muertos, uno por un ataque al corazón, casi un millar de heridos y al menos 28 detenidos.
Ante los incidentes, un gabinete de crisis egipcio se reunió y fruto de ello el ministro del Interior ha declarado el estado de alerta y canceló las vacaciones de la policía en todo el país. La crisis diplomática entre Israel y Egipto ha empujado al presidente de EE.UU., Barack Obama, a expresar su "preocupación" y a pedir al gobierno de Egipto que garantice la seguridad de la Embajada israelí.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó el asalto como "incidente serio que podría haber sido peor si los agitadores hubieran logrado atravesar la última puerta y herir a nuestra gente".
tensión. El asalto y los disturbios posteriores se desencadenaron cuando cientos de manifestantes egipcios atacaron la embajada israelí, situada en las últimas plantas de un edificio residencial de 21. Primero, armados con martillos y barras de metal, lograron derrumbar parte del muro que protege el edificio, de 2,5 metros de alto, construido esta misma semana ante algunas demostraciones anti israelíes.
Después invadieron el edificio y una treintena de ellos lanzó por las ventanas del mismo miles de documentos. En un principio se dijo que eran oficiales, pero Israel sostiene que eran folletos tomados de la entrada. Los manifestantes procedían de una gran protesta en la plaza Tahrir, donde reclamaban a las nuevas autoridades más celeridad en la acometida de reformas democráticas y una mayor depuración de ex altos cargos de la época de Mubarak.
Durante las primeras horas del asalto, la policía se limitó a tratar de contener a los manifestantes, pero no impidió que se derribara parte del muro. Ante ello el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, anunció en un comunicado que había pedido a Estados Unidos ayuda para proteger la Embajada. Después, la actuación policial fue más contundente. Los manifestantes, unos 2.000, prendieron fuego a varios vehículos alrededor del edificio y los disturbios han causado cerca de un millar de heridos.
Los asaltantes también trataron de atacar una comisaría cercana, pero fueron rechazados con gas lacrimógeno, aunque sí lograron quemar cuatro coches de la Policía. El Ejército desplegó tanques alrededor de la Embajada y la policía tuvo que terminar usando gases y cañones de agua para despejar la zona.
Netanyahu reafirmó ayer por la noche el compromiso de su país en favor de la paz con Egipto. "Nos comprometemos a preservar la paz con Egipto, que es del interés de Egipto y de Israel", aseguró Netanyahu en un discurso por radio.
"Estamos tratando con el gobierno egipcio para que nuestro embajador pueda volver lo antes posible" a El Cairo, agregó el primer ministro, quien saludó "la acción de los comandos egipcios que evitaron un desastre" al salvar, según él, la vida de seis agentes de seguridad israelíes atrapados en un piso de la embajada asaltada por los manifestantes.
Netanyahu agradeció también al presidente estadounidense Barack Obama por su intervención.
Egipto expresó hoy su compromiso en "respetar todas las obligaciones y acuerdos internacionales para la protección de embajadas y misiones diplomáticas en su territorio".
El compromiso de Egipto trascendió hoy, luego de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros y del Consejo Supremo Militar tras el asalto a la Embajada.
El gobierno egipcio desplegó ayer a cientos de militares y policías para proteger la sede diplomática.