LASSO DECIDE SI LO VETA
El texto pasará ahora a consideración del presidente Guillermo Lasso, quien se opone al aborto y podría vetar total o parcialmente su contenido.
El Congreso de Ecuadorreglamentó ayer jueves el aborto en casos de violación y fijó que las menores puedan interrumpir el embarazo hasta las 18 semanas, tras la despenalización de esta práctica el año pasado. Con una mayoría absoluta de 75 votos, la Asamblea Nacional (de 137 escaños) dio luz verde al proyecto de ley que reglamenta el aborto.
Bajo las nuevas normas, en casos de violación, las menores y las mujeres que viven en aldeas del campo o en comunidades indígenas podrán abortar hasta las 18 semanas, y el resto hasta las 12 semanas.
El texto pasará ahora a consideración del presidente Guillermo Lasso, quien se opone al aborto y podría vetar total o parcialmente su contenido.
“No creo ni en el aborto como tampoco creo en la pena de muerte”, expresó Lasso al comienzo de año.
Si finalmente veta toda la norma, el Congreso podrá volver a tratar el tema después de un año y aprobarlo con el voto de las dos terceras partes (91 de 137). Pero si objeta solo una parte, Lasso deberá presentar un marco alternativo para su consideración en el Congreso, donde no tiene mayoría.
Grupos a favor y en contra del aborto se manifestaron en la afueras de la Asamblea
Varias manifestantes permanecían sentadas, semidesnudas con carteles alusivos a niñas afectadas: “Kelly debería estar jugando con sus amigas, pero está cuidando al hijo de su violador”. Otros carteles relataban: “Hace cinco semanas Guadalupe solicitó un aborto por violación. Tiene 18 semana y sigue esperando”.
“Paty tiene 11 años y necesita una cesárea urgente tras un embarazo producto de violación, los médicos dicen que su cuerpo es muy pequeño y podría morir en el proceso”, rezaba otro cartel.
Otro más relataba que “Amparo tiene 14 años, vive en una comunidad amazónica de difícil acceso, viajó 6 horas para ser atendida, tiene 20 semanas y un embarazo de alto riesgo, ella prefiere morir que parir al hijo de un violador”.
“Ni mayoría ni minoría, la vida no se regatea”, rezaba un letrero colgado en las afueras de la Asamblea donde también se manifestaron grupos en contra del aborto. Carteles de los grupos opuestos al aborto apuntaban a que “sea cual sea la circunstancia de la concepción ¡es una vida!” y que “el aborto mata a un inocente”.
Otra pancarta presentaba el dibujo de un feto junto a la leyenda: “Asambleísta, yo quiero vivir”.