CARACAS | AFP Y EL NACIONAL / GDA
Las Fuerzas Armadas venezolanas atraviesan tensiones internas por tener que mostrar lealtad al presidente Hugo Chávez o a la Constitución, en momentos en que un oficial fue ascendido tras declarar que estaba "casado" con el proyecto chavista.
En declaraciones publicadas en el venezolano Últimas Noticias, el general Henry Rangel Silva, responsable del Comando Estratégico Operacional (CEO) del ejército, aseguró que los militares venezolanos están "casados" con el proceso revolucionario de Chávez y que "un hipotético gobierno de la oposición a partir de 2012 sería vender el país, algo que no lo va a aceptar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y el pueblo, menos".
Los dichos generaron polémica dentro y fuera de Venezuela y forzaron la actuación del secretario general de la OEA, Miguel Insulza, que en una entrevista con el Miami Herald destacó que no suele opinar sobre "cosas que dicen altos funcionarios, pero en este caso hago una excepción porque es muy grave". Insulza calificó los dichos del militar como "inaceptables" y explicó que, en los hechos, fueron una "amenaza de insubordinación a priori".
"Nadie puede pedirme que quede callado cuando un cuerpo armado amenaza con insubordinarse contra una hipotética autoridad civil futura", destacó Insulza.
Sin embargo Rangel, acusado por EE.UU. de facilitar actividades a la guerrillera colombiana FARC, fue ascendido una semana más tarde a general en jefe, el máximo grado militar en Venezuela. Para los analistas este gesto evidencia el respaldo del presidente a Rangel. Chávez lo defendió y llamó "soldado revolucionario y bolivariano", asegurando que su compromiso era con un proyecto "de país" y no con una persona.
"Un golpe de Estado aquí es algo, yo no digo imposible, sólo que el contragolpe nuestro también está previsto. Por eso a los opositores les duele tanto cuando el general Rangel Silva dice que los militares venezolanos están casados con este proyecto de país", insistió Chávez.
Como responsable del CEO, Rangel tiene como superiores jerárquicos al ministro de Defensa y a Chávez, que también es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y tiene potestad para decidir los ascensos.
Los analistas y expertos en Defensa consideran que la ascensión del oficial y sus declaraciones provocarán más tensiones en la institución castrense, donde hay un grupo de "constitucionalistas" que se "aferra" a la Carta Magna, en medio del polarizado ambiente político venezolano.
"Estamos asistiendo a una división clara de las Fuerzas Armadas, entre los que son fieles a Chávez y los constitucionalistas, que están tratando de aferrarse a estos principios frente a la ferocidad con que actúa el gobierno", declaró la analista Rocío San Miguel. "La Constitución es el único mapa en un país tan polarizado como Venezuela", insistió San Miguel, de la ONG Control Ciudadano.
Chávez, en el poder desde 1999, es un militar retirado que en 1992 encabezó un fallido golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez y que, un decenio más tarde, fue objeto de un intento golpista que sólo duró 48 horas. Desde 2002, según estos expertos, ha intentado "depurar" a las Fuerzas Armadas.
"Una de las cosas que el presidente Chávez no ha logrado es someter el corazón democrático de las Fuerzas Armadas. Por lo tanto, las declaraciones de Rangel y su ascenso se traducirán en descontento al interior de la institución", dijo el general retirado Gonzalo García.
Según San Miguel, "los dos años por venir serán los de mayores tensiones" entre los militares, porque en 2012 Chávez vivirá unos comicios donde aspirará a un tercer mandato.
Hace dos semanas, el presidente aseguró que si la oposición gana las elecciones, una de sus primeras medidas sería eliminar "todo lo que huela a Chávez", lo que desataría "una revolución violenta liderada por los militares y el pueblo". Según estimaciones de Control Ciudadano, unos 400 oficiales han salido este año de las Fuerzas Armadas de manera voluntaria o por retiro obligado.
Para el general en retiro Francisco Usón, la lealtad manifestada por Rangel a Chávez "es actualmente un tema de discusión en la institucionalidad militar". "Puede ser que sus palabras busquen que militares se pronuncien a favor o en contra para hacer una purga interna", comentó el militar retirado.
"Todo esto parece un deliberado propósito de introducir tensiones feroces en el seno de las Fuerzas Armadas. Se les está azuzando al quiebre, un objetivo deliberado del presidente para depurarlas, lo que no ha podido hacer todos estos años", afirmó San Miguel.
Chávez, sin embargo, ha insistido en que las Fuerzas Armadas, que llevan por ley el calificativo de "bolivarianas", están "más unidas que nunca". Desde hace cierto tiempo adoptaron en sus actos públicos la consigna "Patria socialista o muerte", usada por Chávez.
Rechazo a la OEA
En el marco de la discusión por los dichos de Rangel, Hugo Chávez comentó que en la OEA "ya no se toma ninguna decisión, es un organismo impotente, no sé hasta cuándo mantendremos a nuestro embajador allá".
"Creo que nadie quiere ser secretario de la OEA, eso es una cosa devaluada (...). A Insulza lo reelegimos porque no había más nadie", agregó.