EE.UU. tiene infiltrados en cárteles narcos mexicanos

Alianza. Es ilegal, pero el país vecino hace la vista gorda

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NUEVA YORK | THE NEW YORK TIMES

La fuerza de seguridad estadounidense logró infiltrarse en los grupos criminales más peligrosos de México. Lo hizo tras desarrollar una fuerte red de informantes en el país fronterizo.

A medida que Estados Unidos fue abriendo nuevos puestos de avanzada en México, las redes de informantes fueron creciendo. Estos han ayudado, además, a las autoridades mexicanas a capturar y matar a unas dos docenas de altos traficantes y han dado acceso a Estados Unidos a los principales cárteles.

Por lo general, las autoridades mexicanas se quedan al margen y hacen la vista gorda a este tipo de relación entre los criminales y Estados Unidos. Se debe, en parte, a la preocupación que existe en torno a la corrupción de la Policía mexicana. La ley prohíbe que Estados Unidos opere en territorio mexicano.

"Es típico de los mexicanos poner los ojos en blanco y decir que saben lo que está sucediendo, a pesar de que se supone que no debe estar pasando", dijo Eric L. Olson, un experto en cuestiones de seguridad mexicanas en el Centro Woodrow Wilson. Este precisó que Estados Unidos utiliza en México herramientas que este país no está acostumbrado a usar.

Flexibilidad. En los últimos años, la actitud de los mexicanos acerca de la participación estadounidense en seguridad se ha permeado. Y Estados Unidos, con la esperanza de evitar que la violencia traspase la frontera, ha ampliado su papel.

Estos esfuerzos rindieron su fruto y se puede comprobar con la fractura de varios de los cárteles más grandes en otros más pequeños y menos peligrosos. Sin embargo, la violencia continúa.

Mientras que el uso de informantes ya lleva un tiempo, casos recientes revelan qué tipo de trabajos se han estado realizando. Por ejemplo, cuando el país del norte acusó a un vendedor de autos iraní-estadounidense de intentar contratar a un asesino de un cártel mexicano para asesinar al embajador saudí en Washington.

Además, las investigaciones de la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) están siendo utilizadas por una Corte federal en Chicago, donde uno de los líderes del cártel de Sinaloa asistirá a juicio el próximo año.

Trato. Otro de los dilemas de esta actividad surge cuando EE.UU. hace tratos con los delincuentes; estos entregan a otros para aminorar sus penas.

Morris Panner, un ex asistente de fiscal federal, que es asesor en el Centro por la Justicia Penal Internacional en Harvard, dijo que algunos de los recientes casos demuestran que las amenazas planteadas por las redes de narcotráfico de México van mucho más allá el tráfico de drogas. "Se han transformado de traficantes de drogas en algo mucho más peligroso", dijo Panner. "Los Zetas ya están activos en la extorsión, la trata de personas, lavado de dinero, en una organización criminal violenta. El dilema es negociar con grupos así".

Si bien se rehusaron a dar nombres, en los últimos dos años, la DEA logró desarrollar "altas fuentes confidenciales" con acceso a los líderes importantes del cártel del Golfo y Los Zetas.

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