RECTA FINAL DE LA CAMPAÑA

Duro debate en España; los candidatos van tras el voto de los indecisos

Sánchez e Iglesias defienden sus acciones sociales, Rivera en crítica agresiva al gobierno y Casado busca unir votos.

Protagonistas. Pablo Iglesias (Unidas Podemos), Pablo Casado (Partido Popular), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pedro Sánchez (PSOE) llegan al set televisivo para encarar el segundo debate. Foto: Reuters.
Pablo Iglesias (Unidas Podemos), Pablo Casado (Partido Popular), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pedro Sánchez (PSOE) llegan para encarar el segundo debate. Foto: Reuters.

Los cuatro aspirantes principales a gobernar España después de las elecciones del domingo sostuvieron por segunda noche consecutiva un debate televisado, que resultó duro e intenso, con acusaciones constantes, en un intento de atraer al importante número de votantes indecisos.

Entre reproches, interrupciones y reiteradas acusaciones de mentir, el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez; Pablo Casado, principal líder de la oposición (Partido Popular, centroderecha); Albert Rivera (Ciudadanos, liberal), y Pablo Iglesias (Podemos, izquierda) disputaron agriamente sobre impuestos, empleo, la cuestión del separatismo en Cataluña, corrupción, aborto o servicios públicos.

Al igual que en el primer debate del lunes, no fue invitado Santiago Abascal, líder de Vox, la fuerza política de extrema derecha simpatizante del franquismo, porque en la actualidad no tiene representación parlamentaria. Las encuestas indican que en las elecciones del domingo próximo obtendría 32 bancas en la Cámara de los Diputados.

El debate, en el canal privado Antena 3, fue más intenso y tenso que el mantenido ayer en la estatal TVE, con un formato más dinámico pero que favoreció también los enfrentamientos.

Sánchez insistió en su estrategia de recordar las medidas que ha tomado su Gobierno en los diez meses que lleva en el poder, especialmente las de carácter social, y las que su partido (el PSOE) promete implantar si continúa en el poder, “mirando al futuro” y promoviendo la justicia social.

Intentando mostrar un tono más presidencial que sus rivales, Sánchez reprochó repetidamente a Casado y Rivera el pacto de sus partidos con el ultraderechista Vox para alcanzar el gobierno de la región de Andalucía.

Emergencia

Con el PSOE por delante en las encuestas de intención de voto, el jefe del Ejecutivo optó por no arriesgar y pidió “concentrar todo el voto posible en el único partido que puede derrotar a las dos derechas y a la ultraderecha”.
El conservador Casado, cuyo PP es actualmente el más numeroso en el Parlamento, insistió en atacar a Sánchez por sus políticas económicas, que según aseguró llevarán al país a la ruina. En cambio, prometió bajar los impuestos, algo que prometió creará 400.000 puestos de trabajo. “Somos la única alternativa a Sánchez”, afirmó.

Casado, ante el peligro de que Ciudadanos y Vox le están arrebatando buena parte de sus votantes tradicionales, apeló a los ciudadanos a “unir ese voto” en el PP, especialmente contra los independentistas.

Rivera, igual que el lunes, adoptó un papel más dinámico y agresivo, tanto contra Sánchez como contra Casado, y de nuevo se apoyó de forma abundante en documentos o gráficos. Aseguró que España afronta “una situación de emergencia nacional” por la cuestión de Cataluña.

Campeón de debate cuando era estudiante universitario, el dirigente liberal miró en varias ocasiones a la cámara, apelando directamente a los espectadores, e intentó posicionarse como una alternativa a Sánchez más moderna que el PP de Casado, como por ejemplo en su apoyo a una ley de eutanasia, algo que rechazan los conservadores.

Su actividad fue tal que Pablo Iglesias le reprochó en una ocasión: “esa táctica de usted de interrumpir todo el rato es propia de maleducados”.

Iglesias adoptó de nuevo el papel de mantenerse al margen de la forma en que se desarrollaba la discusión, lamentó el tono del debate y reconociendo tener “muchísima vergüenza” y pidió a sus tres rivales mejores formas, “sin insultar”, por respeto a los espectadores y votantes.

No dejó de desgranar con tono metódico sus propuestas sociales a favor de aumentar los impuestos a los más favorecidos para mejorar la financiación de las pensiones, la educación, la sanidad o la vivienda. Y también fue el único que planteó temas olvidados, como las zonas rurales y en recordar que tras las elecciones habrá que pactar de forma constructiva un gobierno de coalición.

El PP y Ciudadanos reiteraron sus acusaciones a Sánchez de pactar con los independentistas catalanes, algo que el líder socialista rechazó nuevamente de plano: “No es no. Falso es falso”, recalcó Sánchez.

En una discusión que se prolongó durante dos horas, los cuatro se esforzaron en mostrar sus diferencias, no hablaron mucho sobre posibles pactos, algo que será necesario porque todas las encuestas, si bien coinciden en la victoria socialista, también recalcan que harán falta dos o más partidos para forjar una mayoría de gobierno.

El gran objetivo de los candidatos en estos días finales de movilización electoral es conquistar a los indecisos. La última encuesta de 40dB indicó que el 26% todavía no decidió su voto.

Líderes de PP y Ciudadanos en batalla de la derecha

La guerra abierta por el liderazgo de la derecha dominó el debate y permitió que Pedro Sánchez, el gran rival a batir, saliera de nuevo airoso mientras bromeaba de sus rivales y sus “primarias de la derecha”. Enfrascado en un choque desmedido con Albert Rivera, Pablo Casado, salvo por algún momento, no logró centrarse en el cruce con Sánchez. De nuevo, fue Rivera el que sacó más de quicio al presidente, pero esta vez recibió muchos más golpes. Iglesias, se concentró en frenar su pérdida de votos con un mensaje nítido de izquierda, centrado en sus propuestas, constructivo, pero casi todo quedó opacado por la salvaje batalla entre Rivera y Casado, que parecían más preocupados del reparto de poder en la oposición y por frenar a Vox, al que no nombraron, que de debilitar al presidente. (Fuente: El País de Madrid).

MÁS

Candidato de Podemos gana el debate

Ocho expertos de Agenda Pública -organización que reúne a analistas de temas políticos, económicos y sociales- convocados por el diario El País de Madrid, así como los lectores de ese medio que se expresaron en la web, eligieron al líder de Unidas Podemos (izquierda) Pablo Iglesias, como ganador del segundo debate entre los cuatro candidatos principales en las elecciones del domingo.

Ignacio Molina (profesor de política de la Universidad Autónoma de Madrid), Rodrigo Tena (notario y patrono de Hay Derecho), José Moisés Martín (economista), Paola Locascio (historiadora y politóloga), Marga León (profesora de ciencia política de la Universidad Autónoma de Barcelona), Argelia Queralt (profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona), Carmen Muñoz (directora senior de Asuntos Públicos en Llorente y Cuenca) y Mercé Villarrubias (lingüista e historiadora) votaron por unanimidad a favor de Iglesias.

En una encuesta entre lectores de El País de Madrid, que ese medio aclara no es científica, sino solo responden quienes desean expresar su opinión, Iglesias se impuso con 33,67%, seguido de Rivera con 24,52%, Casado con 20,14% y Sánchez con 19,88%.

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