Buenos Aires | "Voy a ser candidato a presidente. Estoy trabajando para eso, pero por supuesto que tengo en contra a mi familia, sobre todo mis hijos. Mi familia y yo no gozamos del poder", dijo ayer Eduardo Duhalde en una entrevista con el canal televisivo TN.
Hace cinco días, y tras jugar durante varios meses con una posible candidatura, el ex presidente y gobernador bonaerense había anunciado que estaba "convencido" de que se postularía para enfrentar en elecciones internas a Néstor Kirchner, al no ver postulantes dentro del Partido Justicialista "que se animen a enfrentar" al santacruceño.
"Siempre he sostenido que el candidato a presidente tiene que ser el que mejor esté en la consideración de la gente. Estoy convencido de que voy a ser yo y por supuesto que me voy a hacer cargo de la situación", había disparado Duhalde al hablar en un congreso de trabajadores rurales.
Los entredichos entre Duhalde y Carlos Reutemann fueron clave para este desenlace y durante meses causaron un gran temblor en el PJ disidente.
Reutemann todavía mantiene el misterio acerca de sus planes presidenciales desde que ganó las elecciones legislativas en Santa Fe, en junio. Poco después de aquella victoria, empezaron las presiones duhaldistas para convertirlo en el referente que aglutine a los peronistas descontentos con el matrimonio Kirchner.
Pero el ex piloto de Fórmula 1 cortó de raíz la discusión. Poco después, el ex presidente empezó a coquetear con su propio proyecto presidencial.
Una de las obsesiones de Duhalde es ver derrotado a su máximo enemigo: Néstor Kirchner. Y el territorio que eligió para dar la batalla es la provincia de Buenos Aires: "Mi principal objetivo es echar a Kirchner de Buenos Aires", había disparado hace dos semanas.
Y advirtió que quiere "construir en 2011 un gobierno patriótico de unidad nacional", aunque descartó armar una coalición con el radicalismo, "[porque] esto está demostrado que no va, es un error". La Nación/GDA