Oslo | Partidarios y adversarios del disidente chino Liu Xiaobo se movilizaron en Oslo el día previo a la ceremonia en honor del encarcelado Premio Nobel de la Paz, que se llevará a cabo en ausencia de 19 países, tras una campaña de boicot del régimen comunista chino.
Dos meses después de la atribución del Nobel, la indignación de Pekín no decae: tras haber tratado de "payasos" a los miembros del comité, China aseguró que "la aplastante mayoría de la gente en el mundo están en contra de lo que hace el Comité Nobel".
"Esas personas del Comité Nobel deben admitir que son minoritarias", declaró en rueda de prensa Jiang Yu, la portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.
Al mismo tiempo, el presidente del comité, Thorbjoern Jagland, se dijo agradablemente sorprendido por las reacciones internacionales después de la atribución del Nobel el 8 de octubre. "No nos esperábamos mucho apoyo a nivel político porque numerosos países son muy dependientes de China económica y políticamente", declaró a la televisión.
La Alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió en tanto liberar al disidente encarcelado: "Pienso que debe revisarse el caso, y que Liu Xiaobo debe ser liberado lo antes posible", dijo en rueda de prensa. AFP