Despilfarro de los dirigentes sudafricanos genera pedidos de auditorías al estilo de vida

Corrupción. En un país con gran desigualdad, dirigentes de distintos sectores han comenzado a alertar de la existencia de una poderosa élite en el gobierno cuyas acciones amenazan con destruir el Congreso Nacional Africano que creó Mandela.

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THE NEW YORK TIMES Y EL PAÍS DE MADRID

Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica, tiene 20 hijos, tres esposas y una prometida. En fecha reciente, el tema de cómo mantiene a esta gran familia, ampliamente dispersa, se ha cuestionado vigorosamente. De hecho, las finanzas de todos en el gobierno repentinamente son vistas con un escepticismo que frecuentemente se acerca al desprecio.

Zwelinzima Vavi, dirigente laborista y aliada de Zuma desde hace ya tiempo atrás, se está pronunciando por "auditorías al estilo de vida" de todos los altos funcionarios para averiguar quién está aceptando sobornos y precisamente cuánto están recibiendo. La gente ha notado por años una disparidad entre los ingresos y los egresos de muchos dentro del gobernante Congreso Nacional Africano. El CNA es el partido de Nelson Mandela, la organización que liberó al país del apartheid o segregación racial, el hogar de muchos héroes que actualmente luchan por enriquecerse.

En su novela "Black Diamond" ("Diamante negro"), Zakes Médica, uno de los escritores más destacados del país, observó con ironía: "En este nuevo mundo feliz, la acumulación de riqueza personal se viste de militarismo, como si el capitalismo fuera la continuación de la guerra de guerrillas que se peleó durante el apartheid".

El catalizador de la exigencia actual para que se rindan cuentas no es Zuma, sino más bien el segundo integrante del CNA más mencionado, el líder de su liga juvenil, Julius Malema. Prácticamente desconocido hace dos años, Malema, de 29 años de edad, es un hombre joven que, al parecer, es poco sensato más allá de sus años.

Sus camaradas en el CNA quizá pudieran tolerar su abuso dirigido a opositores políticos, gozando cuando los denunció como satánicos o cuando rebajó a las mujeres por considerarlas demasiado feas para contraer matrimonio. En fecha reciente él insultó a la minoría afrikáner del país al encabezar a los estudiantes en el cántico de la vieja lucha: "Maten al agricultor, maten al Bóer". En una nación donde la policía informa que 861 agricultores han sido asesinados desde 2001, algunos consideraron que estos coros eran insensibles, por decir lo menos.

No obstante lo anterior, Malema también ha lanzado su lengua en contra de veteranas estrellas del CNA, particularmente dirigentes de los socios de la alianza del partido, el Partido Comunista Sudafricano y el Congreso de Sindicatos de Comercio Sudafricanos, tildándolos de reaccionarios. Dijo que los comunistas se presentaban como defensores de la clase trabajadora al tiempo que "pasan la mayor parte de su tiempo bebiendo vino tinto".

Malema es popular en los distritos, donde la mayor parte de los jóvenes se deleita con el entretenimiento que le produce su feroz inteligencia. Sin embargo, lo desprecian cada vez más dentro de la jerarquía de su propio partido y ahora alega que varios líderes del Congreso Nacional Africano están decididos a "opacarlo". Esto casi no parece difícil de creer.

Malema cobra 2.000 euros de la Liga Joven, tiene dos casas, varios coches de lujo y un brillante estilo de vida. Durante mucho tiempo, la gente se ha preguntado cómo pudo un hombre joven con un pasado de pobreza reunir suficiente dinero en efectivo para ser el dueño de una elegante residencia en los suburbios de Johannesburgo, ofrecer whisky Johnnie Walker Etiqueta Roja y champaña Moet & Chandon en sus fiestas. También viste trajes Gucci, usa reloj Breitling y camina por comunidades pobres con jeans de diseñador.

En un solo fin de semana del mes pasado, tres importantes diarios publicaron datos exponiendo a Malema, afirmando que ha amasado una fortuna a través de contratos gubernamentales encaminados a negocios en los que él tiene algún interés. Con base en The City Press, que mencionó a Malema como uno de los directivos, una empresa, SGL Engineering Projects, ganó 20 millones de dólares en contratos de municipios en el estado natal de Malema. Los ingresos de la empresa se han multiplicado apenas en los últimos dos años, aun cuando frecuentemente se ha descubierto que su trabajo es deficiente, según la prensa.

Estas revelaciones simultáneas pudieran haber sido un caso de indagaciones por coincidencia, o quizá filtraciones sincronizadas de manera precisa por parte de enemigos bien informados. Bajo presión para responder, Malema, a través de su abogado, dijo que había renunciado en 2008 a sus puestos directivos en todas las empresas. Insistió en que no estaba al tanto que actualmente tenía una posición en SGL.

Zuma ha apoyado de manera automática a su pugnaz acólito, y esta vez no fue diferente. "No estoy seguro de que Malema no tenga derecho a hacer negocios, sobre qué base, no lo sé", dijo el presidente. Sin embargo, la sangre estaba en el agua, y al poco tiempo el llamamiento por las auditorías al estilo de vida ya se habían extendido a la presidencia misma. Zuma dijo que este tipo de rendición de cuentas invasiva era innecesario, argumentando que los funcionarios gubernamentales ya estaban obligados por ley a divulgar sus intereses comerciales, regalos y activos.

El presidente estuvo en lo correcto con respecto a eso. De hecho, por ley se suponía que él debía informar los detalles de sus finanzas a los 60 días de haber asumido el cargo. Tomó posesión 10 meses atrás, pero aún no cumplía con el código de ética. El 10 de marzo, una semana después que los medios noticiosos finalmente despertaran a la falta de cumplimiento de Zuma -y después que algunos aliados políticos se hubieran unido a adversarios políticos en su desaprobación-, el presidente presentó una relación de sus posesiones, aunque el alcance de dicha revelación aún no se da a conocer públicamente.

Pero no es sólo Malema. Hace unas semanas, el periódico Mail and Guardian, denunció que el ministro de comunicaciones, Siphiwe Nyanda, se hospeda en los hoteles más lujosos y caros cuando visita Ciudad del Cabo, pese a disponer de vivienda oficial en un barrio también lujoso. Todo ello sucede en el país africano más industrializado pero uno de los más desiguales del mundo, donde ser blanco todavía significa ganar seis veces más y en el que se calcula que hay que construir dos millones de casas para sustituir las chabolas. Un país en el que el paro entre la población negra alcanza al 28% y donde el 48% vive, según datos de 2005, con menos de 42 dólares al mes.

En lo tocante a cómo Zuma mantiene a todos esos dependientes, una parte de la respuesta surgió días atrás cuando Collins Chabane, uno de los ministros de la presidencia, dijo que el gobierno suministraba más de dos millones de dólares al año en manutención "conyugal". Los ejemplos que dio fueron por gastos relacionados con los deberes de las esposas de Zuma en sus capacidades como primeras damas, como secretarias, vuelos en avión, teléfonos celulares y computadoras. No se dieron detalles con respecto al apoyo gubernamental para los hijos del presidente.

El pago de las cuentas de Zuma ya ha sido un problema en el pasado. En 2005, un amigo cercano y asesor financiero, Schabir Shaik, fue hallado culpable de sobornar a Zuma a cambio de ayuda en diversos tratos comerciales. Las bolsas de dinero estaban abiertas para artículos grandes y pequeños: vacaciones, cuentas médicas, incluso la pensión para los hijos de Zuma. El juez del juicio dijo que ambos tenían una "simbiosis de mutuo beneficio".

Más tarde, Zuma enfrentó 16 cargos de fraude, corrupción y extorsión y pago de sobornos. Evitó un juicio luego que la fiscalía descartara el caso debido a mala conducta entre sus propias filas, apenas unas cuantas semanas antes que tomara posesión como presidente. Shaik, condenado a 15 años, pasó solamente 28 meses en la cárcel antes de ser liberado por razones médicas, en marzo de 2009. En ese momento, se decía que estaba a punto de morir, aunque desde entonces se le ha visto conduciendo por Durban en su BMW X6. Ese no es el automóvil preferido de Malema. Conduce un C63 Mercedes-Benz AMG, negro.

Las Mini Cooper son los coches de moda entre los jóvenes de los guetos surafricanos. Son caros, resultones, pequeños y rápidos, ideales para hacer carreras. El 8 de marzo, un conocido rapero local llamado Jub Jub y su amigo cruzaban a toda velocidad en una Mini Cooper una de las calles más transitadas de Soweto. Él iba puesto de cocaína; su amigo, hasta arriba de alcohol. A las cuatro de la tarde arrollaron a un grupo de estudiantes que regresaba a pie a casa. Murieron cuatro. Los días siguientes, miles de estudiantes tomaron las calles de Soweto para protestar. Su acción indigna más porque la celebridad pasaba por ser un modelo para los jóvenes y porque es un amante del bling, que en la jerga del hip-hop significa brillo u ostentación.

Para el escritor y periodista William Gumede, ese gusto por la ostentación se ha asentado como cultura: "Significa que uno ha tenido éxito. Nadie ya necesita estudiar o trabajar duro. Sólo hay que buscar atajos. Tener un amante rico, estar cerca de un político influyente o aliarse con un jefe mafioso". En The Sowetan, Gumede escribía: "Esta cultura del bling alimenta la corrupción, el ser deshonesto, corrompe nuestras almas. De hecho, contradice todos los valores en los que se basó la lucha por la liberación". Otros, como Zwelenzima Vavi han alertado de una poderosa élite en el ANC, conducida por "materialistas y negociantes del concurso público", cuyas acciones amenazan con destruir el partido. Son pocos. Parte de la élite y de la clase media-alta emergente negra. Pero brillan hasta cegar.

Un país que puede crecer

Oportunidades. La mitad de los sudafricanos vive bajo la línea de pobreza y no todos tienen acceso al agua potable o redes sanitarias; tampoco ostenta Sudáfrica los mejores índices de alfabetización. Pero los economistas señalan que la abundancia de sus recursos naturales y su infraestructura consolidada constituyen una gran fortaleza para el crecimiento del país.

Población

Sudáfrica tiene 49.052.489 habitantes, cuya esperanza de vida es de 49 años. La edad promedio de los sudafricanos es 24,4 años. Apenas 5,4% de la población tiene más de 65 años. La tasa de fertilidad es de 2,38 hijos por mujer y la mortalidad infantil es de 44,4 muertes por cada 1.000 nacidos vivos.

Un 79% de la población es de

raza negra y apenas 9,6% son blancos. En cuanto a la religión, los sudafricanos profesan variedad de cultos: 11% son cristianos zion, una religión indígena surgida en 1910. Hay 8,2 % de pentecostales y 7,1% de católicos, entre otras religiones donde hay 36% de grupos cristianos.

Economía

Sudáfrica es un mercado emergente y tiene ingresos medios. Goza de abundantes recursos naturales y algunos sectores, como el legal, las comunicaciones, la energía o los transportes. También tiene una infraestructura moderna que permite la buena distribución de bienes a los principales centros urbanos de su región. El 50% de la población está bajo la línea de pobreza. El PIB (por poder de paridad de compra) es de 488.6 billones de dólares y en 2009 tuvo una caída de 1,9%. La deuda pública del país es del 35,7% de su PIB y la inflación anual es de 7,2%. Tiene una balanza comercial negativa en 16,6 billones de dólares.

Trabajo

El principal contribuyente a la economía nacional es el sector de los servicios, que aporta 64,4% de los ingresos y emplea al 65% de la población. La industria atrae al 26% de los trabajadores y la agricultura, al 9%. La tasa de desempleo es del 24% y el 10% más rico del país es responsable del 44,7% del consumo.

Política

La República de Sudáfrica tiene tres ciudades capitales: Pretoria es la sede administrativa, Ciudad del Cabo es el centro legislativo y Boemfontein es la sede judicial. La República fue erigida en 1968 y en 1994 cayó el régimen separatista apartheid. La constitución es de 1996 pero entró en vigencia en 1997. El presidente es Jacob Zuma, del Congreso Nacional Africano, y es a la vez jefe de Estado y de Gobierno. Fue elegido en 2009 por la Asamblea Nacional y las próximas elecciones presidenciales serán en 2014. El mandatario elige a su gabinete y comparte el gobierno con un Poder Legislativo bicameral que se re- elige cada 5 años.

Educación

La alfabetización entre los menores de 15 años es de 86% y el sistema prevé 13 años de escolarización. El presupuesto que el gobierno destina a este rubro abarca al 5,4% de su PIB. El 8,2% de la población habla inglés, los demás habitantes se expresan en idiomas autóctonos del continente.

Salud

El VIH/SIDA es la primera causa de muerte en Sudáfrica, el país con la mayor cantidad de contagiados vivos: 5,7 millones de personas. Cada año, 350.000 sudafricanos mueren como consecuencia de esta enfermedad de transmisión sexual que es la responsable del 52% de los fallecimientos en el país. Las siguientes causas de muerte son los accidentes cerebrovasculares, cardíacos y respiratorios. En áreas rurales, el 66% de la población no tiene acceso a unidades sanitarias, a las que sí accede el 86% de los que viven en zonas urbanas. En el campo, 73% de los sudafricanos no tiene agua potable. El gobierno invierte en el rubro salud el 8,4% de su PIB.

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