93 pasajeros y 11 miembros de la tripulación son el saldo de víctimas mortales tras la explosión del vuelo 771 de Al Afriquyia, según fuentes de seguridad libias. Un niño holandés de 8 años fue el único sobreviviente.
El Airbus 330, había partido de Johannesburgo y se precipitó a las 6 locales, cuando estaba en fase de aterrizaje en el aeropuerto internacional de Trípoli. La causa de la tragedia fue una explosión durante el aterrizaje, pero el ministro de Transporte, Mohammed Zidani, descartó la hipótesis de un atentado terrorista.
Zidani confirmó que fueron recuperados 96 cadáveres y que el aparato cayó dentro del área del aeropuerto, 400 metros antes de la pista de aterrizaje número 9.
El periódico on line holandés De Telegraaf informó en tanto que a bordo del avión viajaban 62 holandeses, que habían contratado un viaje turístico. La Federación Holandesa de Turismo, por su parte, confirmó la muerte de 61 holandeses en el desastre aéreo. El único sobreviviente, precisamente, es un niño de 8 años, que fue intervenido quirúrgicamente a causa de las fracturas sufridas y se encuentra en buenas condiciones.
El modelo de avión Airbus A330-220 que hoy se precipitó es el mismo que el de Air France caído en junio del año pasado en el océano Atlántico, con 228 personas a bordo, mientras volaba desde Brasil hacia a París.
MISTERIO. En las imágenes transmitidas por la televisión libia se vio a un vehículo que parece haberse visto involucrado en el accidente. Sobre esto el ministro no hizo comentarios, afirmando que no estaba al corriente de la presencia de un automóvil entre los restos del avión.
"El piloto no transmitió ninguna comunicación de peligro o problema en la fase de aterrizaje -afirmó el ministro-, ni se mencionó falta de combustible". Además, según el último reporte de la torre de control antes del accidente, la visibilidad era de 6 kilómetros.
Por otra parte, el responsable legal de la compañía, Saleh Ali Saleh, aseguró que el avión que se accidentó hoy había sido sometido por última vez al mantenimiento de rutina el 5 de marzo. En esa ocasión, las tareas de mantenimiento fueron realizadas por un equipo de técnicos de la empresa Lufthansa.
"La compañía tenía un buen balance en términos de seguridad", dijo Harmaine Thome, directora para Africa del grupo alemán Aviapres, especializado en transporte aéreo. El Airbus A330 "había sido sometido a todos los controles de seguridad necesarios antes de dejar Johannesburgo", agregó.
ANSA