El ex legislador uruguayo Armando Da Silva Tavares se encuentra detenido desde hace dos años en Panamá acusado de "estafa", a pesar de no tener juicio formal ni condena, dijo a la AFP su ex esposa, Alicia Bongoll, que denunció irregularidades en la justicia panameña y haber sido objeto de amenazas.
Fuentes de la cancillería uruguaya indicaron a la AFP que "recibimos hace un par de meses una carta de la señora (Bongoll), en la que explicaba la situación en que se encontraba (Da Silva Tavares) en Panamá", por lo que "a través de nuestra embajada allá, le prestamos toda la asistencia".
Bongoll, que reside en Montevideo, denunció irregularidades en el proceso judicial y haber recibido amenazas telefónicas desde abril.
"Al principio no me animaba a denunciar", dijo, "pero en junio hice la denuncia policial" en Montevideo, donde presentó las grabaciones de las amenazas.
Asimismo, señaló que "lo antes posible, pero en no menos de un mes", realizará "una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (CIDH)" por la situación de Armando Da Silva Tavares.
Bongoll explicó que su ex esposo fue detenido en julio de 2005 cuando realizó un viaje a Panamá, tras una acusación del empresario panameño Juan Borrell por "estafa".
Dijo que el ex diputado, que tenía una oficina en Miami de asesoramiento finaciero, prestó servicios a Borrell, quien quería acceder a un préstamo de 3 millones de dólares para un emprendimiento hotelero, por lo que lo conectó con Sacher-Zelman y Asociados.
Pero el panameño, que había hecho un depósito de 350.000 dólares, puso luego fin a la transacción cuando la financiera le exigió una garantía, agregó.
Borrel inició una acción civil contra Sacher-Zelman, sin mencionar en la demanda a Da Silva, dijo Bongoll.
Señaló que la familia Borrell "tiene relaciones con la justicia panameña", la que. sin embargo, "no tiene jurisdicción en el caso" porque los episodios ocurrieron en Estados Unidos.
Asimismo, dijo que la situación de encarcelamiento de Da Silva en la prisión El Renacer "al principio era muy mala", pero tras la intervención de la embajada uruguaya, "su situación mejoró".
AFP