Denuncian a altos jefes de la policía de Buenos Aires

| El gobierno provincial acusa hoy por enriquecimiento ilícito a 24 jefes de la Policía; decenas de efectivos investigados

BUENOS AIRES | AP

Los gobiernos federal y de la provincia de Buenos Aires ratificaron su decisión de proseguir a fondo la campaña para erradicar elementos corruptos en el seno de sus respectivas policías, un flagelo que se suma al preocupante aumento de la violencia delictiva en años recientes.

La policía bonaerense, con 45.000 efectivos, y la federal, con algo más de 30.000, son las dos principales fuerzas de seguridad del país.

El presidente Néstor Kirchner, que al asumir su cargo el 25 de mayo prometió no tener contemplaciones con los funcionarios corruptos, relevó el jueves al jefe de la policía federal, comisario Roberto Giacomino.

El ministro de justicia y segu-ridad, Gustavo Béliz, informó telefónicamente a Giacomino —quien se hallaba en Europa en una reunión de la Interpol—, que debía retornar de inmediato a Buenos Aires y que había sido despedido.

La decisión siguió a la comprobación de que Giacomino contrató en forma ilegal un servicio informático para el Hospital Policial, sin licitación pública y favoreciendo empresas de familiares directos.

Giacomino retornó el sábado y eludió a la prensa en el Aeropuerto de Ezeiza, para refugiarse en un club de campo suburbano donde tiene una casa. Inmediatamente designó un abogado para enfrentar el proceso que ya se le inició ante la justicia penal.

DENUNCIA. Entretanto, el gobernador provincial de Buenos Aires, Felipe Solá, ordenó que hoy sean denunciados ante la justicia penal de ese distrito, 24 altos jefes de la policía bonaerense, por presunto enriquecimiento ilícito.

En julio, el jefe de la policía provincial, comisario Alberto Sobrado, debió dejar su puesto cuando se comprobó que no había incluido en su declaración de bienes, una cuenta bancaria por más de 400.000 dólares en el paraíso fiscal de las Bahamas.

Solá ordenó que los oficiales superiores de la policía justificaran el origen de sus patrimonios. Una fuente provincial dijo que sólo un tercio de los 149 policías investigados pudieron aclarar el origen de sus bienes.

El pedido de procesamiento de los 24 jefes inicia una etapa de enjuiciamiento de policías bajo sospechas de enriquecimiento ilícito.

El nuevo ministro de seguridad provincial, Juan José Alvarez, declaró a la prensa que "es una investigación durísima. Estos hechos son tan graves que me impiden armar la estructura de la policía". La jefatura policial está acéfala desde el relevo del comisario Sobrado.

El problema de la corrupción en las filas policiales constituye un fenómeno crónico, que se arrastra desde hace muchos años.

A los tradicionales sobornos para tolerar el juego clandestino y la prostitución callejera, hubo policías que agregaron actividades mucho más "redituables", como el tráfico de drogas, el robo de automóviles, los secuestros extorsivos y otras modalidades delictivas, señalan informes de prensa.

Peronistas ganan en dos provincias

BUENOS AIRES

El peronismo ganó ayer las elecciones en las provincias argentinas de San Juan y Córdoba, pero la hegemonía del gobernador peronista José de la Sota (Córdoba) fue quebrada por Luis Juez, un justicialista disidente que se imponía en la elección de alcalde de la capital provincial.

Las fuerzas afines al Partido Justicialista recuperaron el control de San Juan, un distrito rural, turístico y con cierto crecimiento industrial, con un padrón de unos 410.000 ciudadanos, en comicios para elegir gobernador, autoridades provinciales y miembros del Congreso Nacional.

El vicepresidente primero del Senado, José Luis Gioja, ganó la gobernación sanjuanina sobre otro peronista, Roberto Basualdo, por 45% a 32%, según sendos sondeos a boca de urna.

La alcaldía de la ciudad de Córdoba, la segunda más poblada de Argentina, con 1,5 millones de habitantes, era arrebatada por Luis Juez, del flamante Partido Nuevo, al candidato de De la Sota, Alfredo Keegan.

La ciudadanía cordobesa elegía también nueve diputados al Congreso nacional, tres senadores nacionales, setenta legisladores de la unicameral provincial y a otros 70 jefes comunales.

Los resultados favorecían en forma directa al proyecto político del presidente Néstor Kirchner, al robustecer las bancadas oficialistas en el Senado y la cámara de Diputados. La ronda electoral en las provincias terminará en noviembre de definir el nuevo mapa político argentino. AFP

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