La policía española desalojó este martes a 36 familias de un pueblo tradicional del archipiélago de las Canarias que estaba demasiado cerca de la orilla, en cumplimiento de una ley de costas que amenaza numerosas construcciones en el país, constató AFP.
Los policías emplearon la fuerza para desalojar a los habitantes del pueblo del Chovito, construido en la roca de un acantilado y demoler después con maquinaria las casas, algunas de las cuales eran centenarias.
Los funcionarios cumplieron una orden de demolición de las autoridades, emitida en virtud de la ley de costas española, revisada en 1988 con carácter retroactivo, que prohíbe la presencia de casas a menos de 100 metros de la orilla, frente a los 20 metros anteriores.
Esta ley ha permanecido en punto muerto durante numerosos años, mientras las grúas funcionaron a todo trapo para construir a lo largo del litoral español y satisfacer la demanda de apartamentos de vacaciones tanto para los españoles como para los turistas europeos.
Pero bajo la presión de los ecologistas, el actual gobierno socialista ha decidido mostrarse más estricto y decenas de miles de construcciones ilegales podrían verse amenazadas de demolición en los próximos años.
Los habitantes del Chovito, en su gran mayoría personas de edad, algunas de las cuales vivían ahí desde hace décadas, se opusieron en vano a la destrucción de su pueblo, una aldea de pescadores.
La mayor parte tenía títulos privados de propiedad de sus viviendas y en algunos casos devolvían créditos hipotecarios y pagaban impuestos locales, agua y electricidad, según la corresponsal de AFP.
Numerosas aldeas similares podrían sufrir la misma suerte en Canarias, donde muchos habitantes, siguiendo una tradición secular, viven en el interior de las islas durante el año, pero pasan el verano en casa construidas junto a la playa o en calas.
AFP