MAR DEL PLATA | AFP y AP
Después de dos horas de reunión por fuera de la agenda de la IV Cumbre de las Américas, los mandatarios no acordaron ayer una mención única al ALCA en la declaración final de este encuentro.
Así y según explicó el presidente chileno, Ricardo Lagos, a la salida del encuentro, el documento contemplará las dos posturas respecto al proyecto de libre comercio que impulsa Estados Unidos.
Lagos explicó que se incluirá la posición de Panamá —que propuso retomar las negociaciones para el ALCA en 2006— y del Mercosur —que propuso dejar la discusión para más adelante, cuando se solucionen las asimetrías en la región— y que luego se incluirá un párrafo que refleje las divergencias entre las posiciones.
El mandatario uruguayo, Tabaré Vázquez como presidente pro-témpore del Mercosur, fue quien presentó ayer la posición del bloque regional, contraria al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), promovida por Estados Unidos y que se convirtió en el tema excluyente de la cumbre.
De acuerdo al portal Infobae, el presidente uruguayo fue una "pieza clave" para que finalmente se aprobaron un documento final, aunque marcando las diferencias que empantanaron el debate.
Vázquez propuso en una breve oratoria una declaración en la que se expresara "que no están dadas las condiciones para instrumentar el ALCA", postura a la que se sumaba Venezuela, por entender que existen asimetrías en la región como para avanzar hacia un libre comercio.
Tras hacer esa declaración, Vázquez retornó a Montevideo.
El presidente Lagos agregó que el debate final de los países americanos sobre la iniciativa del ALCA tendrá lugar tras la Cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Hong Kong, en diciembre de este año.
OMC. Los ministros de 184 países del mundo se reunirán en Hong Kong para buscar un acuerdo que transformaría el comercio agrícola mundial con un compromiso de países como Estados Unidos y la Unión Europea para la eliminación de subsidios y otras barreras. Este asunto es clave para que los países sudamericanos acepten una apertura de mercados con Estados Unidos.
Durante las deliberaciones de ayer, el debate estaba trancado en la propuesta de Bush y otros 28 gobernantes de incluir un párrafo en la declaración para la reactivación del ALCA, debido a que encontró una intransigente oposición del Mercosur más Venezuela.
Inclusive, fuentes allegadas a las negociaciones estarían manejando la posibilidad de sacar el tema del ALCA de la declaración y ponerlo en una "declaración especial".
El presidente de Venezuela Hugo Chávez había ya adelantado al llegar a este balneario que vino a "enterrar el ALCA".
La propuesta de Panamá —finalmente la aceptada— trató de moderar el planteo de México, de realizar una reunión ministerial en los primeros meses de 2006, con el fin de reactivar las negociaciones del ALCA, estancadas desde hace casi dos años. México proponía que, en última instancia, ese encuentro fuera únicamente entre los 29 países de América que apoyan el ALCA; o sea, todos menos los miembros del Mercosur y Venezuela. Incluso, el presidente mexicano Vicente Fox invitó a crear un ALCA sin estos opositores.
El Mercosur consideraba que la Cumbre de las Américas no es el marco para tratar el tema ALCA, que antes de reiniciar las negociaciones debe verse cuáles son los resultados de la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) del mes próximo en Hong Kong, y que antes de seguir adelante en el proceso continental deben examinarse las causas de su estancamiento.
Venezuela por su lado se opone radicalmente al ALCA, y quiere declararla enterrada.
El Mercosur quiere dejar constancia de esas diferencias entre dos grupos en la declaración final de la cumbre, pero los partidarios del ALCA afirman que no se trata de dos grupos, sino de una amplia mayoría de 29 países que quieren reactivar el ALCA, contra sólo 5 que se oponen, dijeron las fuentes.
El presidente estadounidense, George W. Bush, que ya partió a Brasil, asistió a la reunión sin abrir la boca, refirieron las fuentes.
De hecho, el mandatario estadounidense partió antes del fin de las deliberaciones fuera de agenda. Se fue a Brasil, donde se encontrará hoy con el presidente Lula da Silva, quien también abandonó el encuentro antes del cierre.
El último día de la Cumbre de las Américas se desarrolló en un clima de incertidumbre. Sobre el mediodía, los presidentes —que se había reunido toda la mañana— anunciaron que habían terminado la cumbre y no había un acuerdo. Sin embargo, poco tiempo después, volvieron a debatir —esta vez fuera de agenda— y tras dos horas de deliberaciones alcanzaron el acuerdo sobre el documento final.