Daniel Ortega amplía represión a disidentes sandinistas

Daniel Ortega dice que considerará como un “ataque frontal” a la soberanía de Nicaragua las presiones internacionales. Foto: EFE
En la imagen, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. EFE/Jorge Torres/Archivo
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CRISIS POLÍTICA EN NICARAGUA

El régimen advirtió que verá “como un ataque frontal” a su soberanía cualquier intento “de socavar una investigación” contra los líderes opositores detenidos en los últimos días.

Daniel Ortega sigue haciendo oídos sordos a los reclamos de la comunidad internacional para que libere a los líderes de la oposición presos, entre los cuatro precandidatos presidenciales. En su lugar, prefiere presentarse como una víctima de un supuesto plan para derrotarlo, y amplió su represión a históricos ex guerrilleros sandinistas.

El régimen nicaragüense de Ortega advirtió que verá “como un ataque frontal” a su soberanía cualquier intento “de socavar una investigación” contra los líderes opositores detenidos en los últimos días.

En un pronunciamiento titulado “Nicaragua: En defensa de la soberanía nacional y el estado de derecho”, el régimen afirmó no ser “una amenaza para ningún país del mundo”, demandó el cese de las sanciones internacionales, y se quejó de que “se está desarrollando un ataque implacable y sin precedentes en contra del pueblo y Gobierno de Nicaragua, impulsado por falsas narrativas propugnadas por medios de comunicación de la derecha y “figuras de la oposición” financiados por Estados Unidos”.

Ese mensaje se da en medio de los reiterados llamados de la comunidad internacional para frenar los arrestos de opositores en Nicaragua, a falta de cinco meses de los comicios en los que Ortega, en el poder desde el 2007, busca una nueva reelección.

Reunión de la OEA.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrará hoy martes una sesión virtual extraordinaria para abordar la situación en Nicaragua, a solicitud de Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Paraguay y Perú.

México se sumó ayer lunes a la lista de países que ha expresado su preocupación por las detenciones perpetradas en Nicaragua contra líderes opositores y disidentes sandinistas.

“México ha seguido con preocupación las recientes acciones desplegadas por el Gobierno de Nicaragua”, expresó la Secretaría mexicana de Relaciones Exteriores en un hilo de mensajes en Twitter. “México, con estricto respeto a su política de no intervención y autodeterminación de los pueblos, ha hecho saber al Gobierno de Nicaragua su preocupación por la integridad y libertad de los detenidos”, concluyó.

La semana pasada el secretario general de la OEA, el ex canciller uruguayo Luis Almagro, propuso suspender a Nicaragua del organismo porque considera que en ese país hubo una alternación del orden constitucional.

Ortega, un exguerrillero que gobernó de 1979 a 1990, regresó al poder en 2007 con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y se mantiene allí tras dos reelecciones sucesivas. En las elecciones del 7 de noviembre pretende adjudicarse un nuevo mandato.

Ha sido acusado por la oposición y la comunidad internacional de gobernar de manera autoritaria, tras la brutal represión de las manifestaciones contra su régimen en 2018, que dejaron más de 300 muertos.

Más represión.

La Policía de Nicaragua, que dirige Francisco Díaz, consuegro de Ortega, arrestó este fin de semana a seis disidentes sandinistas, incluidos los exguerrilleros Dora María Téllez y Hugo Torres, y al exvicecanciller Víctor Hugo Tinoco.

También mantiene bajo arresto a los aspirantes presidenciales de la oposición Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro García.

Doce de los trece opositores detenidos, incluyendo tres de los cuatro aspirantes a la Presidencia, están siendo investigados por “incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos” y “pedir intervenciones militares”, entre otros delitos.

Los arrestos de estos líderes opositores a menos de cinco meses de las elecciones ha disparado la alarma de organizaciones políticas y de defensa de los derechos humanos de todo el mundo.

Senadores de EE.UU. proponen acciones más duras contra Ortega
Capitolio: Congreso de Estados Unidos en Washington. Foto: AFP

Dos destacadas figuras del Senado de Estados Unidos pidieron ayer lunes al presidente Joe Biden aumentar la presión sobre el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.

El demócrata Bob Menéndez, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y el republicano Marco Rubio, el miembro de más alto rango del Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara Alta, llamaron a la administración Biden a usar “todas las herramientas diplomáticas disponibles para enfrentar al régimen de Ortega”.

En una carta al secretario de Estado, Antony Blinken, Menéndez y Rubio pidieron incrementar las sanciones económicas contra funcionarios nicaragüenses y redoblar el trabajo conjunto con la Organización de los Estados Americanos (OEA) para coordinar un rechazo multilateral al “ataque antidemocrático” del régimen nicaragüense.

“El régimen de Ortega está llevando a cabo una campaña de represión sin límites con el objetivo de demoler las esperanzas de poder celebrar elecciones libres y justas en noviembre y así consolidar la tercera dictadura en las Américas”, escribieron los senadores.

Menéndez y Rubio han apuntado repetidamente en el pasado contra los regímenes en Cuba y Venezuela.

En la misiva a Blinken, los senadores destacaron la detención “arbitraria” en Nicaragua de los precandidatos presidenciales Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro, así como el arresto domiciliario de Cristiana Chammorro, entre otros opositores, empresarios y activistas sociales.

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