Santa Clara | El presidente de Cuba, Raúl Castro, encabezó ayer la mayor fiesta de la revolución, marcada por la ausencia de Fidel Castro, del mandatario venezolano Hugo Chávez y de los anuncios de una apertura económica esperados por los cubanos ante la crisis.
Raúl Castro, en uniforme de general, presenció el acto del 26 de julio en la Plaza Ernesto Che Guevara, en la legendaria Santa Clara, 280 km al este de La Habana, sin emitir discurso en esta fecha histórica por primera vez desde que su hermano Fidel le cedió el mando hace cuatro años al caer enfermo.
Los cubanos aguardaban que Raúl Castro anunciara este 26 de julio reformas de peso para enfrentar la crisis económica, como una apertura a la pequeña iniciativa privada, pero ahora deberán esperar al 1º de agosto, cuando presidirá la sesión del parlamento.
En su lugar, el número dos de Cuba, José Ramón Machado, descartó una esperada aceleración de reformas económicas y afirmó que el Gobierno "continúa buscando soluciones" a los problemas. "Proseguiremos con sentido de responsabilidad, pa-so a paso, al ritmo que determinemos nosotros, sin improvisaciones ni precipitaciones para no errar. (...) Actuaremos sin soluciones populistas, demagógicas o engañosas", dijo Machado, sin hablar de la liberación de presos políticos. AFP