BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
La presidenta Cristina Fernández atravesó el primer día de posoperatorio "sin complicaciones" tras haber sido sometida el miércoles con éxito a una cirugía por cáncer de tiroides, que se le detectó hace dos semanas.
"La presidenta se encuentra cumpliendo el primer día de posoperatorio sin complicaciones. Los controles clínicos y estudios de laboratorio se encuentran dentro de los parámetros normales", informó el vocero del gobierno, Alfredo Scoccimarro, que, tal como había ocurrido el miércoles tras la intervención, fue el encargado de leer el parte médico del doctor que la operó, Pedro Saco.
Dijo además que Fernández "ha descansado normalmente, ha comenzado a alimentarse y a caminar" y que "se encuentra de muy buen ánimo".
Sin dar precisiones de cuándo la mandataria podría recibir el alta, indicó que el próximo parte médico se difundirá en el correr del día de hoy.
A Cristina Fernández se le practicó el miércoles con éxito una cirugía por la que se le extirpó la glándula tiroides y permanece internada en el Hospital Austral, donde, se estima, estará hasta mañana.
La operación consistió, como estaba previsto, en una tiroidectomía total, es decir, la extirpación completa de la glándula tiroidea.
La presidenta recibe ahora los cuidados posoperatorios habituales en el área de internación general.
Visita. Solo una persona ajena al entorno familiar logró penetrar el predio del Hospital Austral. Fue Andrés Larroque, diputado nacional y secretario general de La Cámpora (un movimiento ultra "K" dirigido por su hijo Máximo). Habló con él, pero a ella, claro, no la vio.
Solamente los hijos de la mandataria, Máximo y Florencia, tuvieron acceso a visitarla.
Ni siquiera el vicepresidente Amado Boudou, a cargo momentáneamente del Poder Ejecutivo, ni el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, acudieron al centro médico donde está Fernández.
Scioli. En tanto, y por segunda vez en menos de una semana, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, debió ser hospitalizado por un problema renal. En el marco de su recorrida por la Costa Atlántica, el gobernador asistió de urgencia ayer al Policlínico Paz de la ciudad serrana de Tandil.
El gobernador arribó en un vehículo oficial, acompañado por colaboradores, y fue atendido por el médico urólogo Guillermo Raffo. "Está todo bien", aseguró momentos después, al salir del centro médico. Sus voceros indicaron que piensa continuar con su agenda habitual y que incluso en estos días "jugará al fútbol".
"Sufre un cólico renal que le trae muchas molestias. Hoy (por ayer) estaba en Tandil y tras sentir dolores, acudió a la clínica más cercana", aseguraron sus colaboradores.
Claves de la cirugía
La operación
La tiroidectomía total consiste en la extracción de la glándula tiroides, que se encuentra dentro del cuello, rodeando la tráquea. También se extirpan los nódulos linfáticos adyacentes al lóbulo de la tiroides afectado. La presidenta deberá tomar medicación de por vida para sustituir la hormona que produce la tiroides.
¿Quedarán marcas?
La incisión, de aproximadamente 6 centímetros, se realiza con forma de sonrisa leve en el cuello, aprovechando alguna línea o pliegue de la piel que ayude luego a disimular la cicatriz. Además, la sutura suele realizarse en estos casos en forma intradérmica.
tratamiento
Al mes de la cirugía la presidenta deberá tomar por vía oral una dosis de yodo radiactivo, cuya finalidad es destruir los remanentes de tejidos tiroideos que pudieran haber escapado a la extirpación de la glándula. Además, se podría percibir cierta disfonía pasajera. Solo entre 1 y 1,5% de los operados pierden la voz.
¿Deberá aislarse?
Durante la semana posterior a la ingesta de yodo deberá evitar el contacto con niños y mujeres embarazadas, que pueden verse afectados por la radiación. En tanto, deberá mantener una distancia de un metro y medio a dos metros con otros adultos.