Creen que el secuestro de hija de Macri fue entregado

| "Los secuestradores contaban con buena información de inteligencia y sabían todos sus movimientos" dijo la policía

BUENOS AIRES | AFP y AP

Todo va a salir bien", aseguró ayer sábado el empresario y presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, acerca del secuestro de su hermana Florencia, a quien le envió un mensaje tranquilizador a través de los medios.

"Por si Flor me está mirando, quiero decirle que papá (el empresario Franco Macri) está bien, que Cristina (Greffier, la madre) está bien y que va a salir todo bien, que esté tranquila. Fuerza, Florcita, que va a estar todo perfecto", dijo Mauricio Macri ante las cámaras de televisión.

El presidente de Boca y postulante a jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires dijo que no hay "ninguna novedad" acerca del paradero de su hermana de 19 años, secuestrada en Buenos Aires el martes pasado y por quien los secuestradores pedirían un rescate de 1,5 millones de dólares.

Florencia Macri fue interceptada cuando viajaba sola en su auto y sin custodia, entre la universidad de Cine del barrio porteño de San Telmo, donde estudia, y su casa, en el exclusivo barrio de Palermo Chico.

ANTECEDENTE. La menor de las cinco hijas de Franco Macri, de 72 años, Florencia es además medio hermana de Mauricio Macri, quien también había sido víctima de un sonado secuestro en 1991.

Los investigadores del caso creen que hubo una persona cercana a la familia que podría haber actuado como entregador, estimó la prensa local ayer sábado.

Tanto para la Policía como para la Justicia, que actúan de oficio, porque la familiar Macri no presentó denuncia, los autores del secuestro tenían un conocimiento minucioso de los hábitos de la joven.

"Los secuestradores la buscaban a ella, no tenemos dudas. Contaban con buena información de inteligencia. Sabían todos sus movimientos y estaban al tanto de que a la chica no le gustaba mucho andar con custodios. Así que eligieron el lugar para raptarla y fueron prolijos", expresó uno de los investigadores al diario La Nación.

Allegados a la familia precisaron que hasta la noche del viernes los Macri no habían recibido la segunda llamada telefónica de los secuestradores, en la que supuestamente debían entregar la prueba de que estaba con vida.

El caso de la hija del empresario se inscribe en una serie de sonados secuestros que comenzó en agosto de 2001, y que tocó de cerca a figuras del ambiente artístico y deportivo de Argentina, como el padre del actor Pablo Echarri y un hermano de Juan Riquelme, futbolista del FC Barcelona de España.

REPUDIO. El presidente argentino Eduardo Duhalde repudió el secuestro de la hija del poderoso empresario ítalo argentino Franco Macri, de la que desde hace cinco días no se tienen noticias.

"Repudio este tipo de actividad criminal y reitero la solicitud que he formulado al Congreso para que vote el nuevo plexo normativo", dijo el mandatario en su habitual programa de radio de los sábados "Conversando con el presidente".

"Tenemos que preparar herramientas penales para este delito, que no es nuevo pero que ha recrudecido", agregó, y se excusó de opinar sobre el caso por respeto a la familia Macri.

Franco Macri es dueño de empresas de construcción, correo, alimentos y servicios públicos y es uno de los hombres más ricos de Argentina.

Mauricio Macri indicó que la policía no interviene directamente en el caso y que las negociaciones con los captores las realiza su padre.

Sin embargo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, prometió resolver el secuestro en coordinación con la policía de su distrito.

"Haremos todo lo que nos pida la Policía Federal y la Justicia", destacó.

Alérgica a la custodia

BUENOS AIRES n Quienes conocen a Florencia Macri aseguran que la hija menor de Franco Macri vivía una etapa de cambios, lejos de ruidos y de las luces.

Dejó de frecuentar ámbitos elegidos por ricos y famosos. Se rapó la cabeza, se inclinó por la ropa tipo "grounge", una mezcla de lo popular y lo rockero, pero más exclusivo.

Además de estudiar cine, Florencia Macri toma clases de circo y acrobacias.

Se trata de actividades que poco tienen que ver con el mundo de las empresas, en las que su padre se mueve con éxito.

Dicen sus amigos que nunca le gustó exhibirse como la hija de Franco Macri. No le gustaba para nada salir en las revistas.

Introvertida, es fanática de la música electrónica y del snowboard.

En los últimos tiempos comenzó a concurrir a fiestas organizadas por gente que cultiva ese estilo de vida.

Según sus allegados, a Florencia tampoco le gustaba la costumbre de ir a todos lados con custodios que, por una cuestión de seguridad le puso su padre.

Florencia es la hija que el presidente de SOCMA tuvo en su unión con Cristina Greffier.

Sandra es la hija mayor mayor de Franco Macri e igual que Mauricio, Gianfranco y Mariano son fruto del matrimonio del empresario con Alicia Blanco Villegas.

La joven secuestrada vive con su madre y Nicolás, el hijo que su madre tuvo en un matrimonio anterior, en un edificio cerca de la Avenida del Libertador y Cavia, a pocas cuadras de la residencia de Macri.

Una de las costumbres que Florencia no abandonó, pese a su cambio de vida, era acompañar a su padre todos los veranos a Punta del Este. La Nacion

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