WASHINGTON
EE.UU. se sacudió por un segundo incidente aéreo, al punto que Obama anunció un nuevo frente de guerra en Yemen. Mientras viajeros del mundo se enfrentan a rígidas medidas de seguridad extra, expertos debaten el uso del escáner corporal.
La Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos anunció el domingo que habría mayores controles relacionados con los pasajeros que abordaran aviones hacia América del Norte.
La lista divulgada no fue, sin embargo, tan detallada como los memorandos enviados por la misma dependencia a las aerolíneas: estas revelaron que las nuevas medidas de la AST exigen una ronda adicional de registros que incluyen cacheos corporales en las salas de espera en otros países.
Según las compañías aéreas, tras el fallido ataque del 25 de diciembre se le dijo a los viajeros internacionales que no podían abandonar los asientos durante la última hora del vuelo ni usar almohadas o frazadas. Además, se les limitó el equipaje de mano a una sola pieza, que deberán guardarla en el compartimento superior durante el viaje.
Las aerolíneas afirmaron que la AST les ordenó apagar los sistemas de entretenimiento interno con mapas que muestren la ubicación del avión y que los pilotos y la tripulación fueron advertidos de que no deben hacer comentarios sobre ciudades o sitios famosos en la ruta de vuelo.
Por último, el aumento de medidas llegó a los aeropuertos estadounidenses, donde se aplicaron unas medidas no especificadas que provocaron largas filas de personas que esperaban a ser registradas por un escáner.
Todas estas disposiciones responden a la sorpresa de Estados Unidos, que se cuestionó por las fallas de seguridad que permitieron al agresor nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab entrar a su territorio con una visa, a pesar de que aparecía en una lista de sospechosos terroristas. Aunque el documento en el que figuraba el joven no le denegaba automáticamente el acceso al país, otro listado del gobierno británico sí lo rechazaba directamente.
El joven de 23 años que intentó hacer volar el avión con 290 ocupantes de la compañía Northwest que aterrizó en Detroit procedente de Amsterdam puso en entredicho las medidas de seguridad en los vuelos que EE.UU. impuso después de los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001.
DEBATE. Pero la mayor medida de control aún está en discusión. Se trata de un escáner corporal que permitiría ver en tres dimensiones a las personas que abordan un avión.
Un grupo de expertos sugirió el domingo que el intento de ataque habría podido ser bloqueado si los controles en los aeropuertos hubieran utilizado los "body scanner".
Pero la utilización de este sistema es muy discutida, ya que además de los altos costos (se calcula que comprarlo costaría un millón de dólares, frente a los US$ 50.000 que cuesta uno de rayos X), las imágenes captadas reproducen el cuerpo desnudo de una persona.
Ayer, el gobierno británico anunció que está evaluando la posibilidad de instalar "lo más rápidamente posible" los "body scanner" en los aeropuertos del Reino Unido, como otra medida de prevención de posibles atentados en vuelos.
La decisión fue anunciada por el ministro del Interior, Alan Johnson. "Hay un problema de costos, y se debe tener siempre el justo equilibrio entre garantizar la seguridad de la población, que es nuestra preocupación primaria, y permitir a la gente continuar conduciendo una vida normal", señaló el ministro inglés. (en base a afp, ansa, el país de madrid, The New York Times).
Obama amplía a Yemen la guerra contra el terrorismo
Washington | El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer que su país está listo para luchar en todas partes, "en Afganistán o en Pakistán, en Yemen o en Somalia", contra los extremistas que complotan contra el país. Autoridades estadounidenses confirmaron que Yemen es un nuevo frente de la lucha contra el terrorismo.
"No tenemos aún todas las respuestas a este último intento, pero todo aquel que mata a hombres, mujeres y niños inocentes debe saber que Estados Unidos no se limita a reforzar sus defensas en su interior", dijo Obama desde Hawai, donde pasaba unos días de vacaciones con su familia.
Asimismo, el mandatario aseguró que su gobierno y él no descansarán hasta que no se haya encontrado y juzgado a todos los implicados en el atentado fallido del viernes pasado y pidió a los estadounidenses que estén "vigilantes" pero también que "tengan confianza".
El presidente anunció también haber pedido una vasta revisión de las medidas de seguridad en los aeropuertos y una intensificación de la vigilancia de todos los pasajeros.
Según escribió ayer el diario The New York Times, citando a ex funcionarios de la CIA y responsables de la seguridad, en Yemen ya se abrió discretamente un nuevo frente en la lucha contra el terrorismo de la red de Osama Bin Laden.
Así, a Afganistán e Irak se le suma un tercer frente contra Al Qaeda en Yemen.
El año pasado varios agentes de la Agencia Central de Inteligencia fueron enviados a ese país, mientras oficiales de operaciones especiales estadounidenses iniciaron el adiestramiento de fuerzas de seguridad yemenitas en tácticas de contraterrorismo, indicó el periódico.
"Irak es la guerra de ayer, Afganistán es la de hoy, y Yemen la de mañana", dijo a la cadena televisiva Fox el senador Joe Lieberman, ex candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos y actual presidente de la Comisión de Seguridad interna, quien en agosto viajó a Sanáa.
"Yemen se ha convertido en uno de los centros de la guerra", dijo Lieberman. El senador detalló que su país tiene "una creciente presencia operativa: operaciones especiales, inteligencia...".
El jefe de todas las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente, el general David Petraeus, visitó Yemen hace pocos meses. Por su parte, Obama aludió a ese país en su reciente discurso en West Point sobre la nueva estrategia en Afganistán.
Ayer, la secretaria de Seguridad Interior de EE.UU., Janet Napolitano, dijo que su gobierno está encarando una revisión de los procesos de seguridad aérea. Más allá de los frentes de guerra, EE.UU. quiere evitar que sospechosos de ser terroristas ingresen en su territorio. AFP y ANSA