COVID-19

Coronavirus: en medio de las sospechas, China reconoció 1.300 muertes más en Wuhan

Autoridades de Wuhan explicaron que en el apogeo de la epidemia algunos pacientes murieron en casa porque no podían ser atendidos en hospitales y no fueron contabilizados.

Test de coronavirus en Wuhan. Foto: AFP.
Test de coronavirus en Wuhan. Foto: AFP.

China, blanco de sospechas y críticas por su gestión de la epidemia de COVID-19, revisó sus cifras y anunció hoy 1.290 muertos adicionales en la ciudad de Wuhan -50% más de los reconocidos hasta el momento-, kilómetro cero del nuevo coronavirus, que sigue sembrando la muerte y provocando una recesión sin precedentes en el mundo.

Los balances oficiales de Pekín de contagios y decesos por coronavirus provocan desde hace semanas numerosas sospechas, aunque los responsables chinos aseguraron este viernes que no han ocultado datos aunque sí hubo "omisiones" y "retrasos".

El país había informado hasta ahora de 3.342 muertos y más de 82.000 contagios en un país de casi 1.400 millones de habitantes.

Este viernes, Wuhan, ciudad del centro de China en la que brotó este virus en diciembre, explicó que en el apogeo de la epidemia algunos pacientes murieron en casa porque no podían ser atendidos en hospitales y no fueron contabilizados.

Con estas nuevas cifras, el saldo total de fallecimientos en China se situaría en 4.632 decesos.

¿Un fallo en un laboratorio?

Desde diciembre, el nuevo coronavirus ha matado a más de 145.000 personas e infectado a 2,1 millones, según un conteo de la AFP, basado en cifras oficiales, probablemente inferior al costo humano real de esta pandemia.

Las preguntas sobre el origen del virus se multiplican. Hasta ahora se creyó que apareció en un mercado al aire libre de Wuhan donde se vendían vivos ciertos animales de especies raras. El nuevo coronavirus sería de origen animal, parecido a un patógeno presente en los murciélagos, habría pasado al hombre y mutado.

Pero la prensa estadounidense abrió una nueva hipótesis. Según el Washington Post, la embajada de Estados Unidos en Pekín alertó hace dos años sobre las escasas medidas de seguridad de un laboratorio que estudiaba los coronavirus de los murciélagos.

Según el medio Fox News, este nuevo coronavirus habría brotado en este lugar debido a un error involuntario.

El jueves, en una entrevista con el Financial Times, el presidente francés Emmanuel Macron estimó que había zonas oscuras en la gestión china y que "hay cosas que sucedieron que no sabemos".

"Tendremos que hacer preguntas complicadas sobre la aparición del virus y sobre por qué no pudo ser frenado a tiempo", dijo, en la misma línea, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.

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