Copa en peligro; rebelión de los aliados a Rousseff

Presión. Piden ley forestal a cambio de reformas necesarias

 20120324 800x452

La presidenta Dilma Rousseff enfrenta una rebelión de su coalición de gobierno que pone en juego su relación con el Legislativo y dos grandes proyectos en el Congreso: el del Mundial 2014, exigido por la FIFA, y la reforma de la ley forestal.

Rousseff fue derrotada en Diputados, cuando buena parte de sus aliados se sumaron a la oposición y a la bancada ruralista y se negaron a votar el proyecto de la Copa del Mundo, un requisito de la FIFA para la celebración del torneo en Brasil.

Para dar luz verde al proyecto, los legisladores ponen como condición que el gobierno acceda a votar antes la reforma del Código Forestal, una ley que define la protección de las grandes selvas tropicales y pone límites a la producción agropecuaria, y que el poderoso sector del agro está empeñado en modificar.

"Partidos y diputados han decidido obstruir todas las votaciones hasta que no se defina la votación del Código Forestal", explicó el jefe de la poderosa bancada ruralista, el diputado Rubens Moreira Mendes.

La derrota de Rousseff pone en evidencia tensiones que arrastra la coalición de gobierno, integrada por una decena de partidos que le exigen más atención, cargos de poder y representación y que la presidenta necesita, ya que su Partido de los Trabajadores sólo cuenta con 85 de los 513 diputados.

NEGOCIACIÓN. "El gobierno va a tener que revisar su posición" y prestar más atención al Legislativo, dijo el diputado Paulo Piau, relator del Código Forestal y miembro del Partido del Movimiento Democrático, el mayor de la coalición, que también se rebeló.

El presidente de la Cámara de Diputados, Marco Maia, defendió los reclamos de los partidos aliados, al justificar la derrota del gobierno en el Congreso. "Todos los partidos que apoyaron la elección de la presidenta tienen legitimidad para querer ocupar espacio", dijo.

"A veces los legisladores toman decisiones que contrarían al gobierno (...) Ahora el gobierno tiene que negociar, encontrar el camino", dijo el ministro de Deportes, Aldo Rebelo. Estimó que la votación tendrá lugar en marzo o abril y afirmó que este atraso "no comprometerá" la celebración de la Copa.

PANORAMA. Rousseff enfrenta un "escenario de guerrilla legislativa", evaluó por su lado la consultora política CAC.

"No se trata de una crisis que demolerá las estructuras del gobierno"; seguramente gobierno y Congreso encontrarán una solución para quebrar la parálisis legislativa, dijo Carlos Lopes, del Instituto Analise. Pero "es un problema que no será resuelto de forma definitiva" y esas diferencias volverán a surgir, estimó.

Las causas de la crisis son "el tamaño gigantesco de la coalición, y el estilo de gestión: a Rousseff no le gusta hacer política con el Parlamento, prefiere hablar con los técnicos para resolver problemas, y los congresistas están acostumbrados a participar en cargos públicos y liberación de recursos" añadió.

El punto más polémico de la ley de la Copa es la legalización de la venta de alcohol en los estadios, exigencia de la FIFA que tiene como auspiciante a una cervecera.

El proyecto también limita a 300.000 las entradas que pueden ser vendidas a precio reducido para estudiantes y mayores de 60 años, y fija garantías y responsabilidades.

"Vocabulario indebido por parte de la FIFA causó un incidente"

SAN PABLO | Brasil ve un clima de respeto y cordialidad en sus relaciones con la FIFA en los preparativos para el Mundial de 2014, después de un corto circuito entre las partes provocado por las declaraciones de un alto funcionario del organismo rector del fútbol mundial, afirmó el jueves el ministro de Deporte, Aldo Rebelo.

No obstante, el titular del deporte brasileño mantuvo cautela sobre la posibilidad de volver a aceptar al secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, como interlocutor, luego de que éste declarara que Brasil necesitaba "una patada en el trasero" para acelerar los preparativos para el Mundial de 2014. "Nuestra relación con la FIFA siempre fue una relación de cooperación", añadió.

"Hubo un incidente motivado por un uso de vocabulario indebido por un funcionario de FIFA que respondimos en el momento, pero no queremos convertir eso en una industria. Respondimos porque fue un gesto que la buena educación no recomienda para las buenas relaciones entre la FIFA y Brasil", agregó.

Tanto Valcke como el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, pidieron disculpas a Brasil por las declaraciones. AP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar