Consejo de “sabios” define reforma jubilatoria de Emmanuel Macron en Francia

Ayer jueves, como para ir creando clima por lo que decida hoy el Consejo Constitucional, los sindicatos retomaron las protestas callejeras, aunque con menos concentración de personas.

Represión policial a manifestaciones contra la reforma jubilatoria de Francia
Represión policial a manifestaciones contra la reforma jubilatoria de Francia.
Foto: AFP

¿Validar o anular? El Consejo Constitucional de Francia se pronunciará hoy viernes sobre la reforma jubilatoria del presidente Emmanuel Macron. Las miradas estarán puestas en las dos medidas más polémicas: el retraso de la edad de la jubilación de 62 a 64 años para 2030 y el adelanto a 2027 de la exigencia de cotizar 43 años, en lugar de 42, para cobrar una pensión completa.

Esta institución, encargada de velar por el cumplimiento de la Constitución de 1958, debe además decidir si autoriza el pedido de un referendo para fijar la edad de jubilación en 62 años, solicitado por la oposición de izquierda.

El Consejo está integrado por nueve “sabios” escogidos a partes iguales por los presidentes de Francia y de las dos cámaras del Parlamento. Su composición actual favorece al gobierno: dos fueron escogidos por socialistas, cuatro por centristas y tres por la derecha.

Su presidente es el ex primer ministro socialista Laurent Fabius y entre sus miembros figura el exjefe de gobierno de derecha Alain Juppé, así como dos exministros de Macron: Jacques Mézard y Jacqueline Gourault. Su media de edad es de casi 72 años.

¿Qué podrían decidir?

Hay tres escenarios posibles.

1) Validación. El gobierno espera la validación completa de su reforma, que Macron promulgaría a continuación de cara a su entrada en vigor antes de finales de año.

2) Anulación total. Los opositores solicitan su anulación completa, porque el gobierno activó un arsenal de mecanismos, como el artículo 49.3 que permite adoptar una ley sin el voto del Parlamento.

3) Anulación parcial. Los observadores consideran probable que el Constitucional anule partes de la ley, pero no su totalidad.

Las medidas que podrían caer son la creación de un índice “senior”, que obliga a las grandes empresas a declarar el número de trabajadores mayores de 55 años, y la idea de un contrato indefinido para los empleados de más edad.

El gobierno saldría airoso en este caso, siempre y cuando no se anulen las principales medidas de su ley: el retraso de la edad de jubilación y la mayor cantidad de años de cotización.

En una especie de decisión salomónica, el Consejo podría dar su visto bueno también a la solicitud de la izquierda de un Referendo de Iniciativa Compartida (RIP) para limitar la edad de jubilación a 62 años.

Si los “sabios” lo validan, sus promotores tienen nueve meses para recabar los 4,8 millones de firmas, correspondiente al 10% del censo electoral, para poder celebrarlo.

Sin embargo, incluso si lo consiguen, la consulta podría no celebrarse, pues el Parlamento puede en un plazo de seis meses pronunciarse sobre ella. Si los legisladores deciden no debatirla, el presidente francés estaría obligado a convocar el referendo.

Protestas

Ayer jueves, como para ir creando clima por lo que decida hoy el Consejo Constitucional, los sindicatos retomaron las protestas callejeras en contra de la reforma jubilatoria. Pero esta vez atrajeron menos manifestantes que en las anteriores.

De acuerdo con los números de los sindicatos, en París desfilaron unos 400.000 manifestantes, la misma cifra del pasado 6 de abril, aunque rebajada a 42.000 por la Prefectura.

Esta misma fuente había calculado 57.000 hace una semana. En el auge de las protestas, el pasado 23 de marzo, se cuantificaron los participantes en casi 120.000 en París.

En ciudades como Rennes, Nantes y Lyon, hubo enfrentamientos entre manifestantes y policía.

Con información de AFP y EFE

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