CONFLICTO
El gobierno ruso dijo ante la ONU que no pretende hacer “un baño de sangre en Donbás” y que el pánico de invasión es infundado.
Los diplomáticos de la embajada de Estados Unidos en Ucrania pasaron la noche del lunes al martes en Polonia por razones de seguridad, informó el secretario de Estado, Antony Blinken, en un comunicado. El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que el traslado a Polonia del personal de la embajada "de ninguna manera" socava el apoyo de Washington a Ucrania.
"Nuestro compromiso con Ucrania trasciende cualquier ubicación", afirmó Blinken en la nota, en la que no se ofreció información específica sobre si los diplomáticos regresarán a Ucrania y cuándo.
EE.UU. anunció hace una semana el traslado "temporal" de las operaciones de su embajada en Ucrania desde la capital, Kiev, hasta la mayor ciudad del oeste del país, Lviv (Leópolis), que se encuentra a unos 70 kilómetros de la frontera de Ucrania con Polonia.
En todo caso, el grupo de diplomáticos que ha sido trasladado a Polonia esta noche es reducido porque Estados Unidos ya ordenó este mes la salida de Ucrania del personal no esencial de su embajada y la suspensión de los servicios consulares.
El Pentágono tiene desplegados en Polonia, miembro de la OTAN, a 4.700 soldados estadounidenses.
Estados Unidos ha enviado 6.000 soldados de manera temporal a Europa para responder a la crisis en Ucrania. Esos efectivos se suman a los más de 80.000 uniformados estadounidenses que se encuentran en el continente en misiones permanentes o rotatorias.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció este lunes que reconoce la independencia de Ucrania de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, en la región del Donbás, un movimiento que rompe con el consenso internacional y que agrava aún más la crisis en Ucrania.
Putin también ordenó el despliegue de militares a esos territorios para "garantizar la paz", lo que ha desencadenado el rechazo internacional y el anuncio de sanciones.
La palabra de Rusia ante la ONU
El representante de Rusia ante el Consejo de Seguridad de la ONU dijo este lunes que su país "no quiere un baño de sangre en Donbás" (región del este de Ucrania) y aseguró que hay "un pánico infundado a la invasión de Ucrania" en los países occidentales.
La sesión fue solicitada de urgencia a petición de Ucrania como respuesta al anuncio del presidente ruso Vladimir Putin de reconocer los estados autoproclamados de Donestk y Lugansk (que forman la región de Donbas) y el posterior envío de tropas a estos dos enclaves, un anuncio que ha agravado un conflicto que viene fraguándose desde hace varias semanas.
El embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, escuchó impertérrito las declaraciones de los países miembros del Consejo, que en su mayoría condenaron el atentado contra la integridad territorial y la soberanía de Ucrania, con las notables excepciones de China e India, se que limitaron a genéricos llamamientos a la diplomacia.
La sesión terminó sin ningún acuerdo y sin que el bloque de los países aliados de Estados Unidos anunciara las nuevas sanciones contra Rusia.