A 16 años de la llegada a Argentina del empresario venezolano Guido Antonini Wilson con una valija cargada con casi 800.000 dólares, comenzó ayer miércoles el juicio oral por el contrabando de divisas. Entre los acusados están el exministro Julio De Vido, que pidió ser excluido del proceso; el exsecretario Claudio Uberti y el exjefe de la Aduana Ricardo Echegaray, entre otros exfuncionarios del kirchnerismo.
El caso, que provocó un escándalo mayúsculo tanto en Argentina como en Uruguay, se inició el 4 de agosto de 2007 cuando Antonini Wilson llegó a la zona de arribos de vuelos privados del aeroparque Jorge Newbery con una valija con US$ 790.550, que después se supo que estaban destinados a la campaña electoral del kirch-nerismo. El jet, que traía también a funcionarios, venía de Venezuela y había sido contratado por la empresa Energía Argentina SA (Enarsa).
Entre los ocho pasajeros estaban Uberti, que era el titular del Órgano de Control de Concesiones Viales, y Exequiel Omar Espinosa, presidente de Enarsa.
Todos los protagonistas venezolanos del escándalo, sin embargo, no participarán del juicio oral. Entre ellos, el entonces gerente general de Pdvsa, Diego Uzcátegui, y su hijo, Daniel, quien voló aquella noche desde Caracas junto a Antonini Wilson.
El escándalo comenzó en las primeras horas del 4 de agosto de 2007, cuando una agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectó que varios pasajeros del Learjet enfilaron hacia los autos con valijas, sin pasar por los controles. Fue entonces que exigió que todo el material -o lo que todavía quedaba- pasara por un escáner.
El decomiso de casi 800.000 dólares se mantuvo oculto durante 60 horas, período en el que Uberti se reunió de urgencia con el entonces presidente Néstor Kirchner en la Quinta de Olivos y con el propio Antonini en su hotel, en tanto que Antonini ingresó a la Casa Rosada, donde presenció un acto que protagonizaron Kirchner y el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.
Tras el estallido del escándalo, Antonini huyó a Uruguay y de allí a Estados Unidos, donde colaboró con el FBI. Meses después, en diciembre de 2007, cuatro venezolanos y un uruguayo fueron detenidos en el estado de Florida, acusados de intentar su silencio con más millones de dólares, en bolsos. Tres de ellos se declararon culpables; el restante fue declarado culpable y enviado a prisión. (La Nación/GDA)